El campo en crisis

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060805 CYR FAMILIA DE AGUSTIN REMIGIO, EN LA COLONIA ARENALES TAPATêOS, FAMILIA BENEFICIADA CON EL PROGRAMA " TECHOS", CREADO POR ESTUDIANTES QUE CONSTRUYEN VIVIENDAS DE FAMILIAS DE BAJOS RECURSOS. FOTO GIORGIO VIERA.

Es el gobierno quien tiene que resolver los problemas del campo, los de antaño y los nuevos; en medio de la crisis alimentaria y de una balanza comercial deficitaria para México, agravada desde que entró en vigor el Tratado de Libre Comercio de Norteamérica (TLCAN), el sector agropecuario enfrenta tres complicaciones.
Las dificultades de los agroproductores se encierran en el fenómeno de la migración, en la utilización de las tierras para el cultivo ilícito y en que la inmensa mayoría no sabe hacer alianzas con el fin de agruparse para obtener un mejor provecho personal y comunitario, aseguró la especialista en el tema, Luz Alicia Jiménez, adscrita al Departamento de Economía, del Centro Universitario de Ciencias Económico Administrativas.
Dijo que en el caso de Jalisco existen algunas alianzas o cooperativas como la de los cañeros y maiceros, sin embargo, ni una de ellas ha trascendido fronteras, como una asociación de agroproductores de aguacate del estado vecino de Michoacán, llamada Cupanda, la cual ha tenido éxito con su producto.
Cupanda tiene por lo menos 100 años. Quisieron dar un valor agregado a su producto “y los campesinos dijeron: nosotros sí le vamos a apostar a la ciencia, queremos que se investigue ¿Qué más podemos hacer con la pulpa del aguacate?”. Pidieron ayuda al Centro de Investigación y Asistencia en Tecnología y Diseño del Estado de Jalisco (CIATEJ), “y se encontró que el hueso del aguate es un antioxidante”.

No subsidios y sí infraestructura
La investigadora no está de acuerdo en aumentar los subsidios a los agroproductores, argumentó que existen muchos proyectos y programas dirigidos al campo, pero “los agricultores no se enteran” de esos paquetes económicos, sólo son utilizados por las grandes compañías, lo que dicho sector requiere es un apoyo real a través de infraestructura eficiente y con créditos blandos “no como los que hay en la actualidad”, y cuestionó: “¿de qué te sirve darle 100 pesos más?, hay que enseñarles a pescar…hay que atacar el problema de fondo, de lo contrario únicamente estamos poniendo curitas”. Un apoyo sustancial para el sector se debe dar a través de la construcción de represas e infraestructura carretera que intercomunique a los pueblos, con ello, se resolverían varias de las dificultades; como ejemplo, señaló que en Guerrero se produce un chile “de primerísima calidad”, pero los productores tienen problemas para trasladarlo a la capital del estado, “ya no se diga al resto del país o tratar de exportarlo. El transporte es costosísimo para ellos”.
Dijo que es preferible contar con campesinos competitivos que protegidos por el gobierno, “los campesinos requieren acceso al mercado, si quieres que los campesinos vendan mejor y evitar el coyotaje, pues tienen que tener los medios adecuados”.
En la actualidad, México es dependiente de varios productos, la investigadora Jiménez comentó que el 33 por ciento del consumo nacional de maíz es importado, 17 por ciento de frijol, 50 por ciento de trigo y el 50 por ciento de cebada. Aseguró que el gobierno no ha hecho bien las cosas, pero independientemente de ello, si los productores fueran más competitivos a través de apoyos reales de infraestructura y tuvieran la visión de asociarse y formar cooperativas, la situación sería diferente para los propios campesinos como para los consumidores.