El Festival Internacional de Cine en Guadalajara (FICG), en su edición 41, se consolidó como un espacio vital para el entendimiento de la economía naranja. Durante el panel «Incentivos cinematográficos en México, Portugal y España», representantes de las instituciones rectoras del cine en estos países compartieron las herramientas actuales para que creadores, desde grandes productoras hasta estudiantes, logren concretar sus visiones en la pantalla.

Daniela Alatorre, representante de IMCINE, centró su intervención en el nuevo Estímulo Fiscal a la Producción cinematográfica y audiovisual (EFICA), anunciado en febrero de 2026. Este mecanismo busca descentralizar la producción y generar una derrama económica significativa mediante la participación de empresas y personas mexicanas.

EFICA opera como un crédito fiscal aplicable contra el ISR, cubriendo hasta el 30 por ciento del costo total del proyecto, con un límite de 40 millones de pesos por producción. El estímulo está diseñado para largometrajes, series, y procesos de postproducción o efectos visuales (VFX). Según los documentos presentados, el objetivo es claro: fortalecer la industria nacional exigiendo que al menos el 70 por ciento de la proveeduría sea mexicana.

Desde la perspectiva europea, Luis Chaby de ICA (Portugal) y Camilo Vázquez de ICAA (España) presentaron ecosistemas maduros de apoyo. Portugal destaca por su fondo «scri.pt», que ofrece líneas de cash rebate y reembolsos en efectivo. Por su parte, España subrayó que sus ayudas abarcan todos los procesos de creación, con una política de género firme: al menos el 35 por ciento de los proyectos deben estar dirigidos por mujeres.

Un punto innovador en la normativa española es la regulación frente a la inteligencia artificial generativa. Para acceder a los apoyos, las obras no deben haber sido creadas íntegramente por IA y se exige una intervención humana relevante que respete la propiedad intelectual.

Alejandro Tavares, de Filma Jalisco, enfatizó que los apoyos estatales son plenamente compatibles con los de IMCINE, instando a los jóvenes a revisar las convocatorias abiertas en el portal de la institución. 

Este panel reafirmó que la coproducción internacional es una ruta viable incluso para talentos emergentes.

Para los estudiantes asistentes, como Leana Aguilar del Departamento de Imagen y Sonido de la Universidad de Guadalajara, este panel representó un cambio de paradigma sobre su futuro profesional.

«Me siento con los ojos más abiertos, con un camino que siento que está aún más marcado, ya no en tanta ambigüedad de qué va a pasar cuando yo termine la carrera, de si hay industria o no hay industria. Es muy bonito darse cuenta de que efectivamente la hay y que hay manera de que formemos parte», afirmó.

Los cuatro panelistas concluyeron con una recomendación fundamental: «El primer paso es tener una idea en una página en blanco». Instaron a los creadores a perder el miedo a preguntar, ser persistentes frente al «no» y entender profundamente la oferta de incentivos antes de trazar su ruta de producción. La clave, según señalaron, es tener claridad absoluta sobre la historia que se quiere contar para saber en qué parte del ecosistema de estímulos encaja mejor el proyecto.

TEXTO: Seiler García

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