lunes, junio 29, 2026
lunes 29, junio, 2026

Alivio, agotamiento y tranquilidad: así se vive el final del semestre en CUCEI

Cerrar un ciclo no significa lo mismo para todas las personas, para unas, es sosiego y para otras, una carga

Foto: Daniela Maldonado

Mientras algunos estudiantes cuentan los días para descansar, otros aún intentan procesar semanas de proyectos, exámenes y entregas que marcaron el cierre del ciclo escolar. En los pasillos del Centro Universitario de Ciencias Exactas e Ingenierías, el ritmo acelerado que caracteriza a las últimas semanas de clases comienza a disminuir poco a poco, dejando espacio para la reflexión sobre lo vivido durante los últimos meses.

Para Alejandra Quetzali Cotero Muñoz, estudiante de cuarto semestre de la Ingeniería en informática, una de las primeras señales de que el semestre está terminando es la disminución gradual de personas en el campus. “Veo que poco a poco vienen menos personas. Eso es un alivio para mí, porque a la hora del transporte es menos tedioso y pesado”, comentó.

Aunque reconoce que las últimas semanas pueden sentirse estresantes, para ella el cierre del semestre está acompañado principalmente de una sensación de paz. “Independientemente de la calificación, el simple hecho de haber terminado me deja una satisfacción y alivio”, explicó.

Su experiencia contrasta con la de Octavio Emmanuel López Ortiz, estudiante de cuarto semestre de la Ingeniería en computación, quien describe el cierre del semestre como uno de los periodos más demandantes en la vida universitaria. “Todos están estresados, cansados o preocupados por las últimas entregas o exámenes. Se siente un ambiente más acelerado, como si todos quisieran terminar rápido”, señaló.

Para él, las semanas finales representan jornadas donde el cansancio físico y mental se acumula. Los espacios de estudio permanecen llenos, los grupos de amigos dejan de reunirse para actividades recreativas y comienzan a encontrarse para resolver tareas, preparar proyectos o estudiar para evaluaciones.

Sin embargo, una vez que concluyen las entregas, el estrés no desaparece de inmediato. “Cuando las actividades se acaban, queda un sentimiento de preocupación. Pasas tanto tiempo ocupado que cuesta creer que ya no tienes nada pendiente”, explicó.

Octavio resume su semestre con una palabra: agotador. “Llega un punto donde sientes que la vida va en piloto automático”, comentó al recordar la combinación entre clases, tareas, transporte y responsabilidades personales.

A pesar de ello, considera que también le dejó una enseñanza importante: confiar más en sí mismo y en los conocimientos adquiridos a lo largo de la carrera.

Por otro lado, Diego Hernández Tinajero, estudiante de quinto semestre de la Ingeniería en computación, observa el cierre del semestre desde una perspectiva distinta. Para él, el cambio es visible en prácticamente todo el campus. “Los pasillos y jardines se sienten diferentes porque, literalmente, eres de las únicas personas caminando por esos lugares”, comentó.

Más que alivio o nostalgia, Diego describe la sensación que experimenta al final del semestre como tranquilidad. El ambiente, explica, se transforma conforme disminuye el flujo de estudiantes. Los espacios que durante meses estuvieron llenos de actividad recuperan el silencio y permiten observar otra faceta de la vida universitaria.

Su semestre estuvo marcado por experiencias que van más allá del desempeño académico. “Me deja nuevas amistades; el aprender a ser resiliente y a conocer personas con más experiencia que me enseñan cómo seguir adelante”, compartió.

Aunque las vivencias son distintas para cada estudiante, existe un elemento común entre todas ellas: el cierre del semestre representa mucho más que la entrega de proyectos o la publicación de calificaciones; también significa reconocer el esfuerzo realizado, valorar los aprendizajes obtenidos y prepararse para los retos que vendrán.

Para algunos será tiempo de descanso; para otros, una oportunidad para avanzar en proyectos personales o recuperar hábitos que quedaron en pausa durante las semanas de mayor carga académica. Mientras tanto, el CUCEI comienza a entrar en una breve pausa. Los pasillos se vuelven más silenciosos, las aulas se vacían y la rutina universitaria disminuye su ritmo.

Este contenido es resultado del Programa Corresponsal Gaceta UdeG que tiene como objetivo potenciar la cobertura de las actividades de la Red Universitaria, con la participación del alumnado de esta Casa de Estudio como principal promotor de La gaceta de la Universidad de Guadalajara.

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