
El corazón roto de Sayula
- ESPECIAL
- Textos y fotos: Karina Marcela Ávalos Rincón
- agosto 21, 2026
La Laguna de Sayula no es solo un terreno salino y reseco; es un humedal de importancia internacional reconocido por la convención Ramsar. Este espacio alberga a más de ciento treinta especies de aves, muchas de ellas migratorias que viajan desde Norteamérica. De hecho, durante la temporada de lluvias, su diversidad de aves acuáticas llega a superar a la de lagos tan grandes como el de Chapala.
Bajo su suelo se resguarda también un gran tesoro histórico, pues se han identificado más de ciento setenta sitios arqueológicos. Desde tiempos anteriores a la llegada de los españoles, esta cuenca fue un centro clave para la producción de sal, un mineral sagrado que definió la economía y el intercambio entre los pueblos antiguos.
Lamentablemente, en la actualidad la laguna pierde más agua de la que recibe. El cambio de uso de suelo para la agricultura industrializada, principalmente destinada a huertas de aguacate y bayas (o berries), sumado a la deforestación en las sierras de Tapalpa y El Tigre, están cortando el suministro natural. El resultado es un ecosistema herido que hoy lucha por no desaparecer.




