La historia y los relatos de la comunidad wixárika de San Sebastián Teponahuaxtlán, ubicada en el Norte de Jalisco, serán recopilados en el libro Wuaut+a, una historia por contar, en el que se busca rescatar, documentar y visibilizar una perspectiva distinta de la historia de las y los pobladores de estas comunidades.
Esta obra se centrará en recopilar y documentar historias inéditas de los mismos pobladores de las comunidades de San Sebastián Teponahuaxtlán, y que se alejan de aquella perspectiva occidental que registraba la historia, desde un punto de vista ajeno a los pueblos originarios.
“Se trata de recoger el sentir, el pensar y el vivir de quienes han formado y forman parte de una vertiente histórica de esta comunidad”, declaró el coordinador de Extensión y Acción Social de la Universidad de Guadalajara, Uriel Nuño Gutiérrez.
El Presidente del Bienes Comunales de San Sebastián Teponahuaxtlán y su anexo Tuxpan de Bolaños, Misael Cruz de Haro, mencionó que esta comunidad cuenta con más de 70 años de historia tras el reconocimiento presidencial de esta zona; sin embargo, se carece de documentos que relatan su crecimiento y desarrollo.
Indicó que contar con documentos que registren la información de las comunidades se convierte en una forma más para que las nuevas generaciones trabajen en preservar y mantener la identidad cultural del pueblo wixárika.
“No hemos encontrado un proyecto o un libro escrito sobre los hechos o sobre algo que esté escrito para las futuras generaciones, para nuestras hijas y nuestros hijos”, manifestó.
Manuel Moreno Castañeda, investigador de la UdeG, subrayó que a pesar de que existe literatura que relata la historia de distintos pueblos originarios, esta documentación es un registro desde un punto de vista eurocentrista.
“Cuando los europeos empezaron a invadir el mundo hablaban de descubrimiento, pero también estaba la visión del pueblo invadido. Aquí se trata de verlo desde esa invasión, y aunque ya pasaron más de 500 años, no ha cesado, pero tampoco ha cesado la resistencia a esa invasión. Esa es una historia que debe ser contada y dejada a las nuevas generaciones”, subrayó.
Refirió que desde la UdeG se realizará una labor de acompañamiento en la documentación de las historias para crear una obra que fomente el intercambio de saberes sin una jerarquía de conocimientos y, al mismo tiempo, logre rescatar y preservar las dinámicas y organizaciones de los pueblos originarios.
“A través de la oralidad se busca rescatar toda la historia que no está escrita; queremos buscar a las personas, a los ancianos que saben esas historias y rescatarlas, y hacer una historia más auténtica, más desde adentro”, declaró.
Este proyecto inédito implica trabajo de campo para la búsqueda de testimonios y narraciones para compilar estas ideas, que van desde aquellos recuerdos de lucha y resistencia, hasta los relatos que fortalecen la identidad cotidiana y cultural de las comunidades.
“De alguna manera, nos pueden hablar de todos esos hechos históricos que quieran narrar y contar para dar a conocer lo que para ellos ha representado ese transitar a través de la vida y de sus luchas históricas con respecto al territorio, y también de sus vivencias”, aseveró el jefe de la Unidad de Apoyo a Comunidades Indígenas (UACI) de la UdeG, Guillermo Aguilar Herver.









