Para Rafael Ruiz Espejo ver la película El fin de las primeras veces en la programación de las salas es quitarse un peso de encima, sobre todo después de haber incubado una idea durante años, entablado diálogo con otros creadores, buscado financiamiento, rodado, editado y regresado de un exitoso tour por los más importantes festivales de cine queer en el mundo.
El primer largometraje con temática queer del cineasta Ruiz Espejo, egresado del Departamento de Imagen y Sonido (DIS) del CUAAD, concluirá su ciclo creativo con el estreno en salas comerciales como Cinépolis, Cinemex y espacios independientes como el Cineforo de la UdeG a partir del próximo 28 de mayo.
“Llegar a las salas es un reto, pero es muy emocionante porque ahí estaremos después de tantos años de soñar con esta película. Cerrará su ciclo al fin cuando se proyecte y, al mismo tiempo, será el momento más importante de la película”, dijo.
Dijo que se trató de un proceso largo. Como el protagonista de la película, la idea surgió cuando viajó para aplicar a escuelas de cine en la Ciudad de México. Y, con el tiempo, recordar el momento con nostalgia y añoranza.
“Me tocó viajar para allá, hacer un examen y conocer a un montón de gente y pasar una noche súper loca con un montón de desconocidos en una ciudad nueva, lejos de mi casa. Ya de regreso y de vivir el momento, sentí que era una experiencia que a mí me gustaría ver en pantallas”, dijo.
La película cuenta el viaje de iniciación de la vida del protagonista, un joven que, mientras busca una oportunidad en la universidad, conoce nuevas personas, explora su sexualidad y entra al juego de la vida lejos del núcleo familiar.
“Para mí es verme, mucho más morrito, en una ciudad que no conocía y con la parte vulnerable que la circunstancia te coloca. Pero, al mismo tiempo, las posibilidades que se abren: me conmovía mucho y también me emocionaba mucho, entonces seguí trabajando con la idea”.

Desde sus cortometrajes previos, Rafael Ruiz Espejo busca recrear una atmósfera queer.
“Los narro sin juzgar a los personajes, sino todo lo contrario: más bien es acompañarlos en sus claroscuros: me gusta pensar que los personajes tienen el derecho de ser imperfectos”.
Reconoció que hay una tendencia de los cineastas de contar historias queer —un auge que valora, disfruta y consume—, aunque considera que se trata de una corriente comercial que tiende a idealizar y suavizar los encuentros sexuales, la incomodidad de la primera vez, el consumo excesivo de sustancias y el lenguaje no verbal que juega en la interpretación del personaje principal.
“Hay un velo rosa que idealiza o suaviza de más para que sea muy amable a público heteronormativo, hecho para no incomodar a nadie. Pero con esta película traté que fuera muy honesto, supernatural y bello, y a otras personas les va a incomodar. Y está bien: que incomode quien quiera”.
Rafael Ruiz Espejo dijo que está satisfecho con los comentarios que la comunidad queer de Guadalajara le ha expresado de la película.
«Me decían ‘Me pasó así, exactamente’. Y es que lo escribí desde una experiencia muy particular y me da mucho gusto encontrarme con que compartimos muchas cosas, porque también tenemos heridas en común. A partir de ahí es donde siento que se establece una comunicación más estrecha con el espectador”,
El fin de las primeras veces tuvo su estreno mundial en el “San Francisco Film Festival” y ha transitado por festivales en Suiza, Grecia, Australia, Serbia y Polonia. Entre sus galardones destacan el premio a Mejor Película de Ficción en el Cine Pride de Los Ángeles y a Mejor Dirección en la Gran Fiesta del Cine Mexicano en Guadalajara.
Para conocer horarios y sedes, Rafael Ruiz Espejo invita a seguir sus redes @mugrerafa, las de Piano Distribución @somospiano y la cuenta oficial del filme @last.first.time







