Fotografía: Fernanda Velazquez

La Universidad de Guadalajara (UdeG) reducirá 16.66 por ciento la jornada laboral de su personal administrativo y operativo, sin disminuir salarios ni prestaciones. Con esta decisión, la institución se anticipa a la transición nacional hacia la semana laboral de 40 horas y coloca el bienestar de sus trabajadores en el centro de su política laboral.

La medida beneficiará proporcionalmente a quienes actualmente tienen jornadas de 48, 40 y 36 horas semanales. Su implementación comenzará el 1 de octubre de 2026 en la Administración General y las preparatorias, y se extenderá en noviembre a los centros universitarios.

De esta manera, el personal con una carga de 48 horas trabajará 40; quienes laboran 40 horas pasarán a una jornada de 33 horas con 20 minutos, y las jornadas de 36 horas se reducirán a 30.

La Rectora General de la UdeG, Karla Planter Pérez, destacó que la decisión representa mucho más que una modificación administrativa: significa reconocer el tiempo como parte del bienestar y la dignidad laboral.

“La Declaración Universal de los Derechos Humanos reconoce el descanso, el disfrute del tiempo libre y el trabajo como derechos. Con esta medida atestiguamos la convergencia de estos derechos de manera equilibrada. Más que una cuestión administrativa y organizativa, se trata de construir una nueva cultura laboral”, expresó.

Planter Pérez señaló que reducir la jornada permitirá que las y los trabajadores dispongan de más tiempo para la convivencia familiar, los cuidados, el descanso, la salud y el desarrollo de actividades personales, intelectuales y recreativas.

“Esta medida tendrá un impacto directo en la vida, la salud y el bienestar de nuestras trabajadoras y trabajadores. Queremos que el tiempo recuperado se convierta en calidad de vida”, subrayó.

La Rectora General afirmó que la implementación de la nueva jornada garantizará la continuidad, la calidad y la eficiencia de los servicios universitarios. Añadió que la medida exige fortalecer la organización interna y consolidar una cultura basada en el cumplimiento de objetivos y resultados.

La coordinadora general de Recursos Humanos, Mirna Elizabeth González Barrera, explicó que la reducción se aplicará de manera proporcional a las distintas cargas horarias y reiteró que no habrá cambios en las percepciones ni en las prestaciones laborales.

La reducción será únicamente en la carga horaria. Los salarios y las prestaciones permanecerán íntegros. Con esta decisión podemos mejorar el ambiente laboral y favorecer la conciliación entre el trabajo, la vida personal y las responsabilidades de cuidado, sin descuidar la actividad profesional”, señaló.

La UdeG se anticipa así a la transición prevista en el ámbito federal, que contempla avanzar gradualmente hacia una jornada laboral de 40 horas semanales entre 2027 y 2031.

Antes de extender la medida a toda la institución, la Universidad realizó un pilotaje en las coordinaciones de Finanzas y Control Escolar, así como en el Centro Universitario de Ciencias Económico Administrativas (CUCEA) y en diversas preparatorias.

El secretario general del Sindicato Único de Trabajadores de la Universidad de Guadalajara (SUTUdeG), José de Jesús Becerra Santiago, explicó que los resultados demostraron que es posible reducir la jornada mediante una organización más eficiente, sin afectar la atención ni el cumplimiento de las responsabilidades institucionales.

El pilotaje evidenció que operativamente es posible mantener los resultados y la calidad de los servicios en una jornada más corta, con el beneficio adicional de que nuestras trabajadoras y trabajadores recuperen tiempo de calidad”, detalló.

Becerra Santiago enfatizó que trabajar menos horas no significa disminuir el compromiso con la Universidad, sino avanzar hacia una organización laboral más eficiente, humana y orientada a resultados.

“Esta reducción debe entenderse como un compromiso con la continuidad y la calidad de los servicios universitarios. Debemos demostrar que una jornada más corta es compatible con el cumplimiento de nuestras responsabilidades, una atención eficiente y mejores resultados”, concluyó.

Con esta decisión, la Universidad de Guadalajara reconoce que el tiempo también es un derecho y que mejorar las condiciones laborales de su comunidad puede ser compatible con mantener la calidad de sus funciones sustantivas y de los servicios que brinda a la sociedad.

Artículo anteriorLa literatura: un fin en sí mismo
Artículo siguiente“Sobre las olas”, realismo mágico hecho en Jalisco