Pablo Larraín y la internacionalización del cine chileno

El director, reconocido con el Mayahuel al Cine Iberoamericano, abordó los principales retos que enfrentó con su productora para llevar el cine de Chile a todo el mundo

49

En la Master Class “La internacionalización del cine chileno: La historia de Fábula”, encabezada por el aclamado director Pablo Larraín y el productor Juan de Dios Larraín, los fundadores de la casa productora chilena Fábula hablaron sobre la construcción de relatos locales con resonancia universal, el trabajo con talentos creativos chilenos y latinoamericanos, las estrategias de coproducción y la participación en circuitos internacionales.

“Pienso que cuando trabajamos con nuestro material, con nuestro imaginario, hay muchas preguntas continuas que no tienen respuesta y dejan huella en uno mismo, lo que produce un deseo de querer contar lo que está cerca. Ese diálogo dentro y fuera del país da cuenta de un paisaje visual que sí existe y que repercute en nuestra sociedad”, dijo Pablo Larraín.

Sin embargo, los retos son varios y, en Chile, a diferencia de México, existía muy poco apoyo para producir y generar materiales propios: “Era imposible financiar si no era acompañado de una gran coproductora. No había manera de producir nuestro propio cine, pero aún con eso fuimos capaces de producirlo, con historias que fueron tan propias que ahora lograron ser universales”, declaró Juan de Dios.

Al principio, parecía aún más imposible competir contra alguna producción estadounidense o europea, pero fue gracias a la expansión y la colaboración que se volvieron conscientes de que “nosotros no teníamos esas grandes producciones, pero competíamos con nuestra intimidad, con lo nuevo, con lo que funciona. Estamos conscientes de que todas las películas son un milagro, incluso las que no tuvieron éxito nos acercaron a hacer un mejor cine”, dijo Pablo.

Y mencionó: “Nos sentimos más cómodos cuando financiamos y producimos series o películas con contenidos social. Me sentiría raro haciendo algo que no tenga una mirada política, que no repercuta en lo social”. 

Dijo que gracias a la colaboración que Fábula ha tenido con México y España se ha logrado la creación de series, películas y documentales, por lo que es conveniente seguir apostando por el talento local y latinoamericano, a pesar de que las fórmulas para lograr cine comercial se alejen de ellos. 

“Hay miradas universales dentro de nuestro propio entorno y pienso que hoy hay series y películas latinoamericanas que han logrado que otros inversionistas volteen a ver lo que se produce aquí, y principalmente en Chile”, concluyó Pablo Larraín.

Artículo anterior“La casa de los espíritus”, una historia llena de memoria