Con más de cinco décadas de trayectoria artística en cine, televisión y teatro, Luisa Huertas celebra el Mayahuel de Plata, que recibió en el Festival Internacional de Cine en Guadalajara (FICG41), como una confirmación del camino recorrido y del compromiso que ha sostenido con su oficio.

“Es una enorme satisfacción, porque me hace sentir que todo lo que he trabajado en 57 años de carrera se reconoce, que han valido la pena las cosas buenas, las cosas regulares, las cosas malas. Pero está el amor y la pasión por la actuación, por la carrera, y ser reconocida por un festival emblemático, que marcó un cambio en nuestro país, me tiene muy contenta, satisfecha y conmovida”.

¿Qué te han dejado todos estos años de trayectoria?

“Me han dejado una riqueza que sólo los que estamos en estos medios podemos tener. He conocido realidades de todo tipo. He tenido contacto con gente de todo tipo. Y eso te hace enriquecer como ser humano, te hace sensibilizarte, te hace ser más consciente de tu entorno”.

La protagonista de la película No nos moverán, entre otros muchos filmes, confesó que desde hace algunos meses la inquieta una preocupación: “El vecino del norte nos tiene acotados, no sólo a México, sino al mundo, y ya desató una guerra más; no puedes abstenerte de pronunciamientos en contra de actos como destruir una civilización milenaria”.

Compartió que la riqueza de esta carrera es volverte un ser más sensible y consciente y que, aunque pudiera sonar soberbio, la hace sentir una responsabilidad no nada más hacia su entorno más cercano o profesional, sino también ante el público.

No nos moverán, de alguna manera, refleja eso. Contar ese trozo doloroso de la historia de México y volverla a traer para que la conozcan las nuevas generaciones, nos corresponde. Es una responsabilidad que tenemos. Con los años, uno se va enriqueciendo, va aprendiendo”.

¿Cuál es el papel del actor frente a las nuevas plataformas y transformaciones en la industria?

“Se me hace muy interesante por la capacidad de llegar a mucha gente, pero al mismo tiempo me parece que tenemos que tratar, por lo menos de mi parte, de estar en proyectos que digan cosas interesantes, que cuestionen, que hagan pensar a la gente”.

Aunado a estas nuevas plataformas está la inteligencia artificial, algo que califica como un atentado hacia la creación de quienes intervienen en la realización de una serie o una película, al intentar producir de manera mecánica alentados por una cuestión tecnológica.

“Qué bueno que exista, pero yo querría que la ocuparan en cosas más útiles, como la salud, la industria, la educación, pero no para ‘mecanizarnos’, como ha sucedido, por ejemplo, con los teléfonos celulares. Todos dijimos, ‘Qué maravilla poder estar en contacto’, pero ahora la gente está esclavizada por los teléfonos celulares, ya no platica, ya no mira alrededor y eso muestra una debilidad de nosotros como seres humanos, de lo que está pasando con la sociedad, que no logramos tener satisfacciones suficientes para que las personas no pierdan capacidad de comunicación entre sí, sino que tengan que evadirse a través de un montón de contenidos que no siempre son los mejores”.

“Tómalo como quieras” una vida para la actuación

Kimberley Lemus

El escritor Roberto Fiesco presentó su libro Tómalo como quieras, obra que recorre la historia de la actriz salvadoreño-mexicana Luisa Huertas. 

Durante la charla, la actriz compartió diversas anécdotas de su vida profesional así como reflexiones sobre el oficio actoral. Señaló que cualquier persona que ame su profesión buscará prepararse constantemente: “En la actuación es indispensable que las personas se preparen para construir su carrera”.

Asimismo, recordó que mientras se formaba como actriz trabajó como conductora de radio, espacio en el que aprendió que la voz es el recurso fundamental para generar emociones e imaginar mundos a través del micrófono.

Huertas también abordó las diferencias entre teatro y cine, destacando que “lo que cambia son las cuestiones técnicas”, ya que en ambas disciplinas es fundamental la comunicación con el director y el trabajo en equipo.

En este sentido, subrayó que no existen ideas sueltas, sino un proceso creativo que implica entregarse al personaje, conocerlo a profundidad, dialogar con el director y construir junto a sus compañeros.

Además, compartió su experiencia en el rodaje de escenas complejas, donde el plano secuencia se posiciona como uno de sus recursos favoritos. Recordó que, en una ocasión, tuvo que improvisar durante una toma continua sin posibilidad de corte, logrando una de las escenas más representativas de la película No nos moverán, dirigida por Pierre Saint-Martin Castellanos. 

Foto: Luisa Sosa

Sobre este proyecto, destacó que se trata de una historia que explora la memoria, la resistencia y las heridas colectivas en México, a través de personajes que enfrentan las consecuencias de la violencia y la impunidad. La actriz señaló que decidió participar por la fuerza del guión y la profundidad de su personaje.

Finalmente, evocó la química y el compañerismo que compartió con su esposo Miguel Córcega, quien falleció en 2008, y a quien la actriz recuerda con cariño tanto en su vida personal como profesional.

En el libro que puede adquirirse en el espacios de la Cineteca FICG, los lectores encontrarán una mezcla de fotos, anécdotas e historias. 

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