
Muralismo
Una de sus características es sus trazos y colores vibrantes que remiten a la tradición del muralismo mexicano. El muralismo habla de todos y todas, entonces incluye al medio rural y por eso fue una clave. La historia de Amarillito se sitúa en el México rural, más o menos en los años 40, 50. Entonces nos servía utilizar el muralismo. El diseño de arte lo hicimos en conjunto con Gabriela Orozco y ella muchas veces mencionaba, que hay escenas que son homenaje a Tamayo y a Siqueiros.
Tradición
Amarillito nace de la tradición oral de mi familia, donde las metáforas son claves cotidianas para comunicar en un pueblo como Trejos, Ixtlahuacán del Río, Jalisco. Había un interés por abordar una historia desde la narrativa oral del México rural en los cincuentas. Mis referencias eran personas mayores: mi abuela, mis tías, amigas, personas de la familia. Les fui aprendiendo cómo contar una historia.
Diseño sonoro
El filme, además, cuenta con un diseño sonoro, a cargo del cineasta Arturo Aguilar, egresado de Comunicación Pública del CUCSH, que remite a los paisajes de pueblos: el silbido del afilador de cuchillos, los hervores de la cocina, la naturaleza, el campo, la música de fiestas y funerales. El sonido es parte de nuestra cultura, desde sonidos urbanos, pero también bandas. En el caso de nuestro proyecto, cómo representar el luto a través de la música. Hubo una exploración muy extensa, no solo en lo visual, sino también en lo sonoro: cuáles son estos instrumentos que van dibujando la ruralidad en México. Las actrices que dieron voz a los personajes de María y Candelaria son las actrices Diana Cedano y Cecilia Ramírez Romo, respectivamente.
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