sábado, mayo 2, 2026
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La generación que se quedó hasta el final

Antes de egresar, estudiantes de octavo semestre de la licenciatura, los últimos en cursar esta carrera en el CULagos, sede San Juan, compartieron lo que aprendieron en su paso por la universidad y la huella que, consideran, deja su grupo

Estudiantes de octavo semestre de la licenciatura en Tecnologías de la información del CULagos, sede San Juan, junto a la doctora María del Rocío Ramírez Jiménez. En la imagen aparecen: Marcelo Mendoza, Ángel Vázquez, Marlene Reyes, Jonathan Serafio, Estefany Ruiz, Luis Águila y Sonia Márquez. Foto: Leslie Vázquez

Entraron trece. Hoy son ocho. En ese trayecto hubo materias complejas, adaptación y proyectos finales, pero también una convivencia que terminó por marcar a la generación. 

La licenciatura en Tecnologías de la información llega a su fin en la sede San Juan, del Centro Universitario de los Lagos (CULagos). Su currícula reúne las áreas de programación, bases de datos, ciberseguridad, normativas, administración y contabilidad, por lo que su formación no se concentra en un solo campo.

Marcelo Mendoza, estudiante de octavo semestre y perteneciente a la última generación que egresa de la carrera, explica que una de las razones por las que la eligió, fue la amplitud de su plan de estudios. “Aquí se combina contabilidad, administración y también parte de tecnología”. 

Al hablar de lo que la carrera también le dejó fuera de lo técnico, menciona que le permitió escuchar otros puntos de vista y ampliar su manera de pensar, algo que describió como una “expansión de la mente”.

En esa misma visión amplia, varios estudiantes encontraron retos importantes. Marlene Reyes recuerda que llegó sin saber nada de programación y que tuvo que aprender desde cero. “Nunca me había imaginado que yo iba a programar”. Aun así, reconoce que a lo largo de su trayectoria hubo un cambio importante en ella misma, y que hoy puede ver con más claridad todo lo que logró aprender. “No nada más a programar, sino también sobre bases de datos y a entender los protocolos”.

Ángel Vázquez, por su parte, habla de una característica que distingue a su grupo y a su generación. “La unión que hemos formado ha sido muy notoria. Somos un grupo que formó una alianza fuerte”. Además, menciona el orgullo que siente por la licenciatura y por lo que puede hacer con ella en el futuro. En sus palabras: “Me siento orgulloso de haber adquirido estos conocimientos y de poder aplicarlos más adelante”. También considera que la carrera le dio herramientas para moverse en distintas áreas y que, aunque no siempre fue valorada como merecía, seguía ofreciendo muchas posibilidades. 

También está el caso de Jonathan Serafio, quien habló desde su experiencia como estudiante con discapacidad. Recordó que, cuando recién entró, desplazarse dentro de la universidad le resultaba complicado, aunque con el paso del tiempo esa parte mejoró. Al reflexionar sobre lo que le hubiera gustado que se fortaleciera en su formación, mencionó que habría sido importante contar con más posibilidades de elección dentro del programa. 

Al hablar de los cambios tecnológicos más recientes y del avance de la inteligencia artificial, Jonathan deja clara su postura frente a ese escenario: “Considero que no hay que enfrentarla con miedo, pero sí asumirla como un reto, especialmente en una carrera que exige actualización constante”. 

Esa convivencia se vuelve más concreta en lo que cuenta Luis Águila. Señala que una de las cosas que más le gustó de su generación fue convivir con todos sus compañeros. En su testimonio aparecen las tardes de básquet, las risas compartidas y también el esfuerzo que hacían por celebrar cumpleaños entre todos. Al final, al pensar en lo más valioso que se lleva de esta etapa, deja una frase que va más allá de los aprendizajes teóricos de la carrera: “Lo más importante para mí fue aprender que todos dependemos de todos”.

En el grupo también están presentes otras experiencias, como la de quienes se trasladan desde otros municipios para estudiar. Estefany Ruiz, originaria de San Miguel el Alto, resume esa parte de su rutina en una frase sencilla. “Es cansado, sí, pero también te motiva a llegar a la meta que quieres lograr”. También deja ver el interés que le despertó la licenciatura desde antes de entrar, al punto de preguntarse cómo podría no atraer más atención una carrera vinculada con un campo tan presente en la vida actual. Para ella, además de lo tecnológico, la carrera también le permitió encontrar áreas que le resultaron llamativas dentro de su formación

Ya en la recta final de la carrera, Sonia Márquez habla del futuro con la intención de seguir construyendo experiencia. Explica que primero le gustaría trabajar en una empresa y después probar si puede hacer algo por su cuenta. También señala que le interesa seguir aprendiendo más, especialmente en el área de bases de datos, porque siente que lo visto en clase fue apenas una parte de todo lo que esa área implica. A la par, mantiene abierta la posibilidad de explorar otros intereses personales, lo que deja ver que para ella el egreso no es sólo un cierre, sino el inicio de nuevas posibilidades.

La doctora María del Rocío Ramírez Jiménez, profesora de la licenciatura, aporta el contexto general de la carrera en la sede. Dijo que la demanda fue disminuyendo con los años, y que parte de ello tiene que ver con el temor que todavía provocan áreas como programación, matemáticas e ingeniería. Aun así, sostiene que se trata de una carrera con una formación integral. 

En sus palabras, “la tecnología realmente puede ir hacia muchas áreas”. Desde esa perspectiva, la licenciatura conserva valor dentro de la oferta académica y todavía puede encontrar formas de mantenerse o evolucionar, al tiempo que comparte buenos deseos para sus estudiantes en la etapa profesional que está por comenzar. 

En sus testimonios no únicamente se muestra una carrera que está por terminar; también quedan ellos, como amigos, como compañeros y como personas que compartieron una rutina durante años. Las tardes de básquet, los cumpleaños, las bromas, la ayuda entre unos y otros y esa forma tan suya de estar juntos son parte de la huella que dejan, de haber compartido una parte de su vida de una manera tan cercana que ahora, justo antes del egreso, empieza a sentirse como un recuerdo querido.

Este contenido es resultado del Programa Corresponsal Gaceta UdeG que tiene como objetivo potenciar la cobertura de las actividades de la Red Universitaria, con la participación del alumnado de esta Casa de Estudio como principal promotor de La gaceta de la Universidad de Guadalajara.

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