Foto: Cortesía

Con apenas tres años de trayectoria en este deporte, Melina Hernández Rubio está por cumplir uno de los sueños más importantes de su carrera deportiva: representar a México en los Juegos Olímpicos de la Juventud Dakar 2026, en Senegal, donde buscará aportar su talento como portera de la selección nacional de handball de playa.

La estudiante de quinto semestre de la Escuela Vocacional  formará parte del equipo mexicano que competirá del 9 al 13 de noviembre en la justa deportiva, donde enfrentará, dentro del grupo A, a las selecciones de España, China y Croacia.

Para la universitaria la convocatoria representa el reconocimiento a su esfuerzo, constancia y disciplina, aspectos que considera fundamentales en su desarrollo deportivo.

“Significa muchísimo. Para mí es un orgullo poder representar a mi país y portar sus colores en una competencia de este nivel, es increíble. La verdad es que sí esperaba esta convocatoria, pero también es muy sorprendente haber quedado, porque no es algo fácil”.

Comenzó a practicar esta disciplina al concluir la secundaria, cuando tuvo sus primeros entrenamientos para participar en los Juegos Deportivos Escolares. Su desempeño le permitió posteriormente formar parte de la selección Jalisco, con la que comenzó a entrenar en el Consejo Estatal para el Fomento Deportivo (CODE) y a competir en torneos nacionales.

A partir de ese proceso llegaron las convocatorias a la selección mexicana y la oportunidad de participar en diferentes eventos, tanto en su categoría como en la mayor o libre, en la que comparte cancha con deportistas de distintas edades.

“Yo creo que todo ha sido a base de disciplina. También es importante todo el trabajo que hacemos y la dedicación que le ponemos. Creo que eso es lo que nos ha permitido avanzar y conseguir estas oportunidades”.

En su primera experiencia en unos Juegos Olímpicos de la Juventud, México tendrá como uno de sus principales rivales a España, selección que la universitaria considera como el equipo  más complicado del grupo, debido al nivel competitivo del handball europeo.

Destacó que la unión y la dedicación son algunas de las principales fortalezas del conjunto mexicano, para afrontar la competencia tanto física como anímicamente.

“Creo que vamos a llegar muy bien, porque somos un equipo muy unido y entre todas nuestro ánimo es muy grande. Eso es algo que nos caracteriza y que nos ayuda muchísimo”.

La portera también reconoció que el handball de playa representa un desafío diferente al de sala, modalidad que practica de manera paralela y en la que también busca continuar desarrollándose para tener nuevas oportunidades de representar a México en competencias internacionales.

Después de su participación en los Juegos Olímpicos de la Juventud, regresará a las competencias nacionales con la selección Jalisco, con la que disputará el Nacional Mayor, torneo que marcará el cierre de su actividad deportiva durante este año.

Para 2027, entre sus principales objetivos está clasificar a la Olimpiada Nacional y volver a representar a México en el torneo Norca, competencia que representa una oportunidad para avanzar hacia los campeonatos mundiales.

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