José Luis López López

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Por su trayectoria social individual en los últimos 30 años a favor de la comunidad, sobre todo hacia los más necesitados, el doctor José Luis López López recibió la presea al servicio social “Irene Robledo García”.
Nació el 21 de septiembre de 1947, en Guadalajara, Jalisco. Estudió las carreras de Contaduría pública (1965-1970), Medicina (1975-1981), una maestría en Salud pública y un doctorado en Ciencias de la salud pública con orientación sociomédica en la Universidad de Guadalajara.
Con cargo de profesor, confiesa su amor por el trabajo. “No me interesa investigar para publicar, sino para impactar y contribuir a la solución de problemas. Mi prioridad es la formación de recursos humanos con sentido social. Si los resultados pueden difundirse en las revistas científicas, pues ahí están”. El doctor involucra en sus equipos a estudiantes y pasantes de pregrado, para inculcar el espíritu de servicio social y contribuir a su formación humana.

¿Cómo se siente por haber recibido la presea Irene Robledo?
No es a José Luis al que premian, sino a todo un proceso. Creo que se enfatiza en lo que debe hacerse en ciencias de la salud: el servicio a los demás. Esto es un estímulo personal para seguir adelante, pero también para los alumnos en formación.

¿Por qué decidió estudiar medicina?
Yo era contador público ya asentado. Ganaba bien, pero cambié mi rumbo porque tenía la necesidad de hacer algo por todas aquellas personas marginadas, sobre todo en salud. Encontré mi lugar en el área de la sociomedicina, trabajando para aquellos grupos relegados del acceso a un servicio de atención digno.

¿Qué me puede contar de su trabajo con los huicholes?
A raíz de una epidemia de sarampión en 1989, que ocasionó una mortalidad, me incorporé durante nueve años a trabajar en las gobernaturas del territorio huichol: San Sebastián Teponahuaxtlán, San Andrés Cohamiata, Santa Catarina Cuexcomatitán y Tuxpan de Bolaños.
Me encontré con que enfrentaban altos niveles de desnutrición infantil, mortalidad por deficiente atención de parto y enfermedades, derivada de sus carencias. Dos años llevó hacer un diagnóstico de la situación alimenticia en menores de cinco años. A partir de ahí se conformó el Fideicomiso para la Salud de los Niños Indígenas, del cual soy socio fundador, junto con el licenciado Ignacio Bonilla, la actriz Ofelia Medina y la Casa de Salud Huichol. Después surgió un proyecto enviado a Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), derivado del cual participé en la generación de una red de trabajadores básicos de salud, elegidos por la comunidad, con permiso de las autoridades tradicionales, que serían absorbidos por la Secretaría de Salud como parte del recurso humano para dar atención.

También trabajó con esposas de migrantes, ¿cómo le fue?
Entre 2003 y 2004, el equipo coordinado por mí se enfocó en la tarea de hacer un diagnóstico de los problemas que enfrentaban las mujeres cuyos maridos habían emigrado a Estados Unidos. Fueron analizadas comunidades pertenecientes a los municipios de La Barca, Ixtlahuacán del Río y de Ejutla. Ellas presentaban cuadros clínicos combinados con llanto, tristeza, apatía, disminución de proyecto de vida, que los médicos combatían con antidepresivos. Nos dimos cuenta que la estancia de los maridos en el norte impactaba su salud mental. ¡Imagínese!, muchas eran depositadas con la familia del esposo y vigiladas por ésta. Ante tales problemas, juntamos a las afectadas, platicamos con ellas, todos buscamos una solución. Entonces formaron una unidad de mujeres de migrantes, para darse apoyo mutuo y una cooperativa de producción de artesanías que enviaban a Estados Unidos, lo que les permitió tener un ingreso extra. Todo esto impactó positivamente en su salud.

¿Cuáles son ahora sus proyectos?
Estamos produciendo cuadernillos de difusión sobre la depresión, ansiedad y consumo de sustancias en migrantes que retornaron a México y los que todavía viven en Estados Unidos. Estoy en la búsqueda de patrocinios.

Primera persona
El doctor José Luis López López recibió la presea al servicio social “Irene Robledo García”, en la categoría Trayectoria universitaria, por su trabajo a favor de la comunidad huichola.