Jalisco, comunidad de contrastes

En el Día Internacional contra la Homofobia, Transfobia y Bifobia, académico de UdeG habla de una comunidad católica conservadora y una gay activa en la entidad

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Foto: Fernanda Velázquez

Jalisco tiene grandes contrastes, es un mosaico en el que convergen muchos puntos de vista y maneras de pensar, lo que es propicio en el avance del respeto hacia personas que pertenecen a la comunidad lésbica, gay, bisexual, transgénero, transexual, travesti, intersex, queer y más (LGBTIQ+), afirmó el Coordinador del Centro de Estudios de Género, del Centro Universitario de Ciencias Sociales y Humanidades (CUCSH), de la UdeG, Alfonso Hernández Rodríguez.

En entrevista con motivo del Día Internacional contra la Homofobia, Transfobia y la Bifobia, que se celebra el 17 de mayo, dijo que Jalisco es tierra de cardenales, con una aparente sociedad conservadora y católica; es sede de la Luz del Mundo, con una congregación numerosa, pero hay también una comunidad gay muy activa. “Esos contrastes, de alguna manera, benefician la convivencia cotidiana”, resaltó.

“¿Cómo es que en una tierra de machos y de charros hay una comunidad de la diversidad sexual? Pues la hay, y es visible, y a quien no le guste, tiene que aprender a convivir y a respetar. Hay resistencias, pero vamos avanzando en Jalisco”, subrayó.

Hernández Rodríguez, quien es maestro en Educación y Género, destacó que hay una gran diferencia entre el respeto —que es voluntario, pertenece a la persona y es por convicción— y la tolerancia —que conlleva obligación.

Entre más aceptación hay, disminuye la tolerancia y aumenta el respeto. Sin embargo, si alguien es homofóbico y no respeta a otra persona, la ley lo obliga a tolerarlo, y no puede agredir al otro por ser quien es”, subrayó.

Reconoció que hay esfuerzos en el ámbito educativo en México para promover la igualdad desde primarias y secundarias, pero no es lo mismo tener el propósito de cambiar por ser políticamente correcto, a que esto en realidad suceda.

El académico del CUCSH dijo que tiene que haber cambios en muchos maestros, y comentó la importancia de capacitar al profesorado, ya que un maestro puede estar en contra del contenido de los libros de texto y puede trabajar con base en el mismo, pero lo que transmite es un contenido sin convicción.

Los resultados de los esfuerzos en la educación se podrán ver en unos 10 o 15 años, pero tiene que ir acompañado de un proceso de culturización del profesorado, enfatizó.

El proyecto de la Ley Nacional de Educación sobre la alfabetización emocional es propicio para que el cambio se dé. Y describió que la alfabetización emocional está enfocada en que los alumnos reconozcan sus emociones y las trabajen. La educación emocional ayuda a los niños a ver a los otros como iguales, como integrantes diferentes, pero iguales de un mismo espacio, agregó Hernández Rodríguez.

Externó que sigue habiendo discriminación contra miembros de la comunidad LGBTIQ+, pues hay personas adultas de la diversidad a quienes no los contratan para desempeñar un trabajo, ya que, por ejemplo, son amanerados o manifiestamente afeminados. Otras formas son el no promover a alguien por prejuicios hacia la diversidad en un centro de trabajo, las críticas sutiles, el aislarlos socialmente, por ejemplo.

En 2004, la Organización de las Naciones Unidas (ONU) proclamó el 17 de mayo como el Día Internacional contra la Homofobia, Transfobia y Bifobia, en conmemoración del día en que se eliminó la homosexualidad de la clasificación internacional de enfermedades mentales por la Asamblea de la Organización Mundial de la Salud (OMS), en 1990.