Valium a un clic

105

Antidepresivos, fármacos para combatir la disfunción eréctil, anabolizantes, adelgazantes, estimulantes ováricos y productos “milagrosos”, son los principales medicamentos que se ofertan sin ningún tipo de restricción en las farmacias virtuales que aparecen en la red y que motivan una gran movilización de los gobiernos de países europeos, asiáticos y latinoamericanos, en su intento por establecer mecanismos que impidan el libre tránsito de tales productos, que conllevan un riesgo inminente para aquellos que los consumen.
El alto costo de las medicinas y la necesidad de ahorrar algunos pesos en la consulta médica, combinado con la crisis económica que vive México, es factor para que cada vez más personas consideren obtener los fármacos que requieren por dicho medio, pero también muchas personas lo hacen por vergí¼enza, sobre todo aquellos que procuran productos para la disfunción eréctil u otros de este tipo, mientras que las mujeres buscan productos para adelgazar.
Sin diagnósticos previos ni prescripciones de ningún tipo, el peligro incrementa para los consumidores, sin contar que no se ofrece información complementaria sobre dosificación, tomas, efectos secundarios e interacciones y contraindicaciones de los medicamentos.
Otro riesgo que enfrentan las personas que adquieren medicamentos en las páginas electrónicas, es el de recibir fármacos “piratas”, como alertó de manera reciente la Organización Mundial de la Salud, que expuso la magnitud del problema: 50 por ciento de los medicamentos que se comercializan vía internet son falsos.
La Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris), es otra de las instancias preocupadas con este tema, por lo que emitió una alerta para pedir a la población se abstenga de adquirir productos por esta vía.
La misma instancia señala que la tendencia apunta a un incremento de consumidores por la mala costumbre de la automedicación y la comodidad que les representa internet.
Para obtener fármacos, basta con elegirlos y tener una tarjeta de crédito disponible para solicitarlos. Ellos (los vendedores) reciben los pagos fijados en pesos, dólares y euros, y prometen entregar en 72 horas como máximo, con la garantía de que su dinero puede ser reembolsable si los productos no son de su entera satisfacción.
Hasta ahora en México no existen datos que permitan determinar el alcance y volumen de productos farmacéuticos que se comercializan a través del ciberespacio, debido principalmente a que las páginas en que los venden aparecen y desaparecen de la red electrónica de la noche a la mañana.
Aunado a lo anterior, las farmacias virtuales evaden señalar su origen, o en el mejor de los casos, mienten sobre el mismo, así que se desconoce a ciencia cierta su ubicación.
Son escasas las farmacias que como tubotica.net, son plenamente localizables, cuentan con servicios de consulta de especialistas, un comité científico y resuelven dudas en menos de 24 horas, con garantía de confidencialidad.
La Cofepris recuerda a la población que todos los medicamentos cuentan con una prescripción específica, la cual debe ser controlada por médicos, y a través de una receta médica, de lo contrario debe restringirse su venta y por consiguiente su consumo.

Una vía fácil
La semana pasada, Alicia compró por primera vez un medicamento en línea. Sus constantes noches sin dormir y la negativa de su médico a proporcionarle la receta, la llevaron a realizar la compra. Le pregunté:
–¿Eres adicta al Valium?
–No. Sólo me ayuda a dormir porque padezco de insomnio. Hace dos meses que no lo tomaba.
–¿Porqué?
-El doctor dice que no lo necesito, él me lo dio una vez, pero ya no quiere y sin receta no me lo venden.
Esa fue la razón que la orilló a navegar en internet, hasta encontrar la farmaciaonline1.com. En cinco días recibió el pedido: una caja de Valium de 5mg con 30 pastillas. El precio, 149 dólares más 20 dólares por el envío. Pagó con su tarjeta Visa.

Las ciberfarmacias, sin normatividad
La legislación mexicana se quedó atrás con respecto a las innovaciones tecnológicas existentes; como en el caso de la venta de medicamentos por internet. Así lo expresó el profesor investigador del Departamento de Farmacobiología, del Centro Universitario de Ciencias Exactas e Ingenierías (CUCEI), César Ricardo Cortés ílvarez.
Lo ideal sería contar como en España, con un Consejo Farmacéutico que discuta y resuelva dudas antes de entregar las medicinas al cliente, “pero en nuestro país es muy difícil porque ni siquiera en las farmacias tradicionales contamos con farmacéuticos profesionales”.
En este contexto, habló de la urgencia de que las autoridades de Salud y la Cofepris, se coordinen con las Cámaras de Diputados y Senadores para trabajar en una legislación sobre el tema, y que participen tanto Colegios como Asociaciones de Farmacéuticos para revisar que no salga una ley light.
En cuanto a la nueva exigencia de presentar recetas médicas para adquirir antibióticos, consideró que podría ser factor para que incrementen las ventas de las ciberfarmacias: “Seguramente será una vía que facilitará el acceso a estos medicamentos, pero los riesgos son graves porque pueden ser ‘piratas’, o que estén fabricados con materiales que impliquen un riesgo mayor para la salud”.