Orozco bajo el temporal

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En febrero pasado, la Secretaría de Cultura del Gobierno de Jalisco (SC) anunció que “a más tardar en un mes” habría una intervención para restaurar los murales de José Clemente Orozco que se encuentran en el Instituto Cultural Cabañas, con una inversión de 2.5 millones pesos. Sin embargo, estos trabajos, a los que se añaden otros que contemplan realizar mejoras que costarán 23 millones de pesos en el edificio que está catalogado como Patrimonio de la Humanidad, y que pretenden proteger los murales, aún no han comenzado.

De acuerdo a la secretaria de Cultura, Myriam Vachez, entrevistada la semana pasada, los murales “se encuentran en muy buen estado”, y sólo se quiere prevenir que sean afectados por la humedad, de la cual en un recorrido pudo constatarse la presencia en algunas partes de la obra que se encuentra en los muros de la Capilla del instituto, ya que se “se filtró algo de humedad”, pero aseguró que el daño “ni siquiera es muy notorio a simple vista”, sino sólo para quienes se encargan de su vigilancia, pero aun así reconoció que “es cuestión de reparar este daño rápidamente”, y justificó la tardanza –en el caso de la restauración del edificio– porque dependen de “los tiempos” de quien aporta el dinero, pues corresponde a nivel federal, a través de Conaculta.

El recuso para los murales fue promovido por el Congreso del Estado de Jalisco, a través de la Comisión de Cultura y se etiquetó a la Secretaría de Infraestructura y Obra Pública (SIOP), quien lo aplicará bajo la observación de la Dirección General de Patrimonio Cultural de la SC, que es la representante del Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA) en Jalisco. Vachez subrayó que el dinero destinado a la restauración es “difícilmente licitable”, ya que el trabajo sólo lo puede hacer una “institución seria”.

En el recurso aportado para restaurar el edificio, por medio del Programa de Apoyo a la Infraestructura Cultural de los Estados (PAICE), no entra la obra de Orozco, sino la cúpula y lo que la rodea para “proteger los murales y el edificio que en sí requiere mantenimiento y un cuidado enorme” por ser un patrimonio, dijo la secretaria de Cultura, y agregó que “normalmente” ya debería de estarse trabajando en el proyecto del edificio, pero también en los murales con “el dinero que ya es nuestro, que ya está aquí, y que fue etiquetado por el gobierno del Estado”. Agregó que se necesita “una licitación especializada” para fijar los términos exactos de la intervención, pues sólo está autorizado para ello el Centro Nacional de Conservación y Registro del Patrimonio Artístico Mueble (CENCROPAM), y con el que colaborará la Escuela de Conservación y Restauración de Occidente (ECRO).

Por su parte, Tomás Orendáin Verduzco, director general de Patrimonio Cultural, puntualizó que la intervención del Instituto Cabañas plantea la rehabilitación de la azotea, pretiles, impermeabilización, rehabilitación de piedra de cantera en exterior y rehabilitación de cubierta de cobre en la Capilla mayor del instituto, además de los murales, por lo que ya fue actualizado el proyecto original, en el que sólo se había restaurado la capilla. Para ello, el dictamen fue realizado por el CENCROPAM, y la parte de la cubierta de cobre por parte de la UdeG.

Antes de este proyecto se había realizado una restauración entre 2008 y 2010, en el mural El hombre de fuego, y anteriormente otra por el INBA en los años ochenta, a cargo de Javier Servín, quien es actualmente profesor de restauración en la Escuela de Artes Plásticas en la UdeG, y que dijo que en aquel entonces, aparte de encontrar humedades en los murales, la cúpula se encontraba agrietada. Pero cree que actualmente sólo necesitan mantenimiento y “no restauración profunda”.

Orendáin Verduzco, quien concordó en que la intervención sólo obedece a una rehabilitación y no a un “deterioro fuerte, sino que son cuestiones de limpieza y mantenimiento”, mencionó que en breve iniciarán con los trabajos, “un mes tal vez”, porque la licitación está a cargo de la SIOP, y se deben liberar los recursos para que los aplique el CECROPAM, ya que no se puede asignar a otra instancia no especializada, y son los únicos autorizados.

Pero aun cuando el trabajo en los murales “ya está por hacerse”, porque la gestión ya tiene avances, la otra restauración por la licitación se podría llevar dos meses más, y de ahí se asignará al contratista, por lo que el arranque de la obra podría ser a finales de octubre, dijo Orendáin Verduzco, quien declaró que los recursos para ello “están por llegar”, y aunque no hay límite para terminarla, depende de lo que se establezca en la licitación que podría llevar aproximadamente unos cuatro o cinco meses. Sin embargo, cabe recordar que de acuerdo a las autoridades, la intención de la intervención del edificio del Instituto Cabañas es para prevenir mayores afectaciones a los murales, por lo que a pesar de que se inicie ya la limpieza de éstos, estarían a expensas de que se concluya con todo el proyecto para estar protegidos.