El dilema del voto en el extranjero

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A pesar de las recientes críticas de actores políticos en el ámbito nacional y de antecedentes poco exitosos en Michoacán, el Congreso de Jalisco estudia la posibilidad de permitir a migrantes jaliscienses que voten desde Estados Unidos en las elecciones para gobernador.

Si bien la idea emociona a muchos coterráneos que radican en el extranjero, los altos costos y los bajos niveles de participación parecen un obstáculo para que la medida prospere.

El tema del voto de mexicanos en el extranjero se ha puesto de moda en los últimos días por la discusión que generó el pasado 18 de septiembre la presentación del libro El voto de los mexicanos en el extranjero. Antecedentes, reflexiones y una mirada hacia el futuro, de la autoría de Francisco Javier Guerrero Aguirre, consejero del Instituto Federal Electoral (IFE).

Ante el engorroso modelo que persiste, Guerrero Aguirre calificó de “despilfarro inadmisible” el voto desde el extranjero, pues en 2012 fueron invertidos 200 millones y sólo participaron 40 mil mexicanos que radican en otros países. Es decir, cada sufragio costó alrededor de 40 dólares.

El diputado local Gildardo Guerrero Torres presentó una iniciativa el 22 de agosto para modificar el Código Electoral y de Participación Ciudadana de Jalisco y permitir el voto por correo tradicional para los migrantes. Se calcula que hay un millón 400 mil jaliscienses en la Unión Americana. Tal iniciativa es una respuesta a la petición que hizo el 13 de junio pasado Sergio Suárez, presidente del Consejo Nacional de Federaciones Jaliscienses (Confedejal).

El primer antecedente de elecciones estatales en el extranjero comenzó a gestarse en 2003, en Michoacán, recuerda en entrevista con La gaceta, Jorge Antonio Hernández Velázquez, catedrático de gobierno y política exterior, del Departamento de Estudios Internacionales, del Centro Universitario de Ciencias Sociales y Humanidades (CUCSH).

El entonces gobernador de Michoacán, Lázaro Cárdenas Batel, envió al Congreso de aquel estado una iniciativa para extender los derechos políticos de los michoacanos en el exterior. La propuesta estuvo congelada y la retomó la LXX Legislatura (2005). Fue implementada hasta las elecciones de 2007.

“Alrededor de 2.5 millones de michoacanos radican en Estados Unidos, por lo que el potencial de beneficiarios podía ser elevado. Sin embargo, apenas 164 mil michoacanos migrantes contaba con credencial para votar en aquella elección de 2007. En términos reales, lo que pasó fue que 349 michoacanos votaron en ese proceso desde el exterior. En 2011 las cifras fueron similares: 341 votos, es decir, 8 menos que en 2007”, recuerda Hernández Velázquez.

El especialista añade: “Con este antecedente podríamos pensar que el número de los potenciales beneficiarios de una iniciativa para garantizar los derechos a la participación en las elecciones de los jaliscienses desde el exterior sería elevado, pero quizás, al igual que en el caso michoacano, esta cifra se reduzca al momento de filtrar sólo a quienes poseen una credencial para votar. En la práctica, las votaciones de los jaliscienses desde el exterior podrían ser poco significativas, como lo fueron en Michoacán”.

Un añejo reclamo
En entrevista con el reportero durante una visita a Guadalajara en junio pasado, Sergio Suárez, originario de Juanacatlán y quien radica en Chicago, sostuvo que el derecho a votar desde el extranjero es una añeja ilusión de los jaliscienses.

Dijo que los migrantes quieren participar, pero no pueden venir a México y permanecer un mes para tramitar y esperar a que la credencial esté lista.

“Durante mucho tiempo hemos buscado esto. Hay que tomar en cuenta que muchos jaliscienses no pueden venir a México a tramitar la credencial. Por eso pedimos que el IFE instale módulos en los consulados para poder sacarla”, afirma Suárez, quien encabeza una confederación que aglutina a migrantes de California, Illinois, Nebraska, Florida, Texas y Arizona, entre otros estados.

Para Hernández Velázquez el hecho de que los migrantes sean los que hayan solicitado la medida, es un matiz que podría darle mayor peso específico al proyecto, además de que los comicios locales son en la misma fecha que los de presidente de la república.

“Esto alentaría el voto y disminuiría las críticas hechas en torno al elevado costo (en contraste con los bajos niveles de participación) de organizar mecanismos para que los connacionales puedan ejercer su derecho al voto desde el exterior”.

Aun así, pondera que será difícil saber si esta iniciativa corresponde a una demanda generalizada: “El nivel de participación de los jaliscienses en el exterior en materia de política electoral es todavía una interrogante”.

El mismo consejero del IFE, Guerrero Aguirre, propone que para el voto federal sea utilizado internet para reducir costos, pues el correo certificado se ha convertido en un obstáculo.

En Jalisco podría replicarse un esquema similar, y más considerando que en 2015 quieren implementar la urna electrónica para todo el estado.

Con todo, Hernández Velázquez estima que aunque hubiera una participación numerosa en el mediano plazo, el voto de jaliscienses en el extranjero “difícilmente podría convertirse en el fiel de la balanza de un proceso electoral”.