Alimentos saludables

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    Cotidianamente, tanto el bienestar como la salud de la comunidad estudiantil universitaria están amenazados por los innumerables microbios que contaminan los alimentos que son expendidos alrededor de los centros universitarios sin regulación sanitaria alguna y que constituyen, en la mayoría de los casos, las alternativas elegidas por los propios estudiantes para satisfacer una necesidad aparente. Dicha costumbre vulnera su propia calidad de vida y limita significativamente el desarrollo de su potencial humano. Esto, por la afectación regular de su rendimiento académico.

    La realidad doliente nos demuestra que los casos de enfermedades gastrointestinales, de tipo bacteriano, viral, fúngico y parasitario, son por demás frecuentes entre los alumnos que, por lo irregular de sus horarios de clase, consumen buena parte de su tiempo en el mismo entorno escolar.

    Es reiterativo que los alumnos falten involuntariamente a sus clases por los problemas infecciosos que les aquejan, y que están asociados al consumo de los alimentos contaminados. Solamente por citar algunos ejemplos mencionaremos los casos de las salmonelosis, las amibiasis, además de las hepatitis A, etcétera.

    Es cierto que, en la mayoría de los casos, las afectaciones corresponden a la pobreza misma de la gente, pero demuestra su debilidad cultural porque no se contraponen las limitaciones materiales con la propia responsabilidad personal y profesional. En gran parte, dicha problemática podría controlarse si los mismos educandos se dieran la oportunidad de traer de casa una colación, como frutas troceadas o verdura precocida, para alimentarse y nutrirse de forma mucho más segura. Ello, en lugar de comer cualquier cosa en los múltiples puestos que pululan alrededor de los Centros Universitarios y  Escuelas Preparatorias. En realidad, está en nosotros mismos de cuidarnos mejor, y enfermarnos menos.