La obra de teatro Tom en la granja regresa a la sala 4 del Conjunto Santander de Artes Escénicas con una historia que pone sobre la mesa las micro-acciones homofóbicas y las consecuencias que tienen en la vida de las personas de la diversidad sexual.

La puesta en escena narra la historia de Tom, quien tras la muerte de su pareja, Gerardo, viaja al pueblo donde vivía para despedirse de él. Sin embargo, al llegar descubre que la familia y los amigos de Gerardo desconocían por completo la vida que había construido en la ciudad y la relación amorosa que ambos mantenían.

Ante ese escenario, Tom se ve obligado a ocultar el vínculo que los unía, a vivir su duelo en silencio y a renunciar a compartir los recuerdos y momentos que construyó con Gerardo, sin la posibilidad de recibir el apoyo de quienes también lo apreciaban.

El actor y gestor Oz Jiménez explicó que, aunque la historia está inspirada en las vivencias de la comunidad LGBTIQ+, su mensaje puede conectar con toda persona, porque aborda uno de los sentimientos más universales.

“Es una historia de la lucha contra la homofobia”, mencionó. 

En la trama, la homofobia se presenta principalmente en el personaje de Francis, hermano de Gerardo, quien desconoce la orientación sexual de éste. Su personalidad violenta, sus pensamientos ofensivos y su actitud machista obligan a Tom a esconder sus sentimientos para protegerse.

Oz Jiménez dijo que desde que conocieron el texto, decidieron llevarlo a escena con el objetivo de reflexionar en torno a la discriminación y sus distintas formas.

“Es una historia donde el amor no puede ser revelado, donde se debe callar por el ambiente en el que se encuentra el personaje”, declaró.

Tom en la granja suma 12 años en escena y ha registrado llenos constantes. En esta temporada ofrecerá cuatro funciones en la sala 4 del CSAE: 26 de junio, 20:00 horas; 27 de junio, 19:30 horas; 3 de julio, 20:00 horas y 4 de julio, 19:30 horas. Los boletos pueden adquirirse en las taquillas del recinto o en el sitio oficial del CSAE.

El actor expresó que a inicios de sus presentaciones, el estado de Jalisco se mantenía en los primeros lugares de crímenes de odio y  ataques de homofobia contra personas de la comunidad  LGBTIQ+,  mientras que México ocupaba el tercer lugar de Latinoamérica. Señaló que, a pesar de los años, continúan estas situaciones de violencia y discriminación para quienes forman parte de la comunidad. 

“Hicimos esta obra para aquellos heterosexuales que habían cometido un acto de homofobia en contra de una persona de la comunidad, y se podrían ver reflejados”.

Jiménez enfatizó que los comentarios aparentemente inofensivos y los chistes pueden generar profundas afectaciones en quienes los reciben. “Entonces, en realidad la historia es para que descubramos esas micro-acciones y ataques micro-homofóbicos que tenemos con las personas de la diversidad”.

Aseguró que se trata de una puesta en escena dirigida a todo público, puesto que busca abrir espacios de diálogo y reflexión.

“El arte puede cambiar los entornos”, subrayó. 

Porque, pese a los avances y las iniciativas que existen en Jalisco en favor de la diversidad sexual, continúan registrándose ataques de odio y expresiones de homofobia y machismo, dijo. 

Por ello, invitó a la sociedad a que asista a ver esta obra con doce años de permanencia en cartelera, y con el objetivo que se reflexione sobre el respeto, la empatía y el derecho de todas las personas a vivir y expresar su amor en libertad.

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