Foto: Cesar Ulises Ayala Jauregui

La profesión y el oficio de quienes ejercen la libertad de expresión como un derecho humano, que está basado en fuentes y busca la precisión para informar al público, vive un panorama preocupante: el año 2025 fue el más crítico en número de asesinatos, secuestros y desapariciones, además del debilitamiento económico de los medios.

A propósito del Día mundial de la libertad de prensa, que se conmemora cada 3 de mayo,  Celia del Palacio Montiel, coordinadora del Observatorio sobre libertad de expresión y violencia contra periodistas, adscrito al Centro Universitario de Ciencias Sociales y Humanidades (CUCSH) de la UdeG, en rueda de prensa destacó que en México 2025 fue el año más mortífero en comparación con 2023.

El panorama global de 2025 contabilizó 67 asesinatos, 503 encarcelados, 20 secuestros y 135 desaparecidos, de acuerdo con la asociación Reporteros sin fronteras, a lo que se suma la precariedad laboral.

“En diversos lugares del mundo es una profesión amenazada porque, además de la violencia directa, está la violencia estructural relacionada con el debilitamiento económico de los medios y que también es una de las principales amenazas”, dijo.

Añadió que en nuestro país, el periodismo cumple un papel fundamental para la democracia y como ente vigilante del poder. “Y para brindar información que sea confiable, imparcial, contrastada, basada en fuentes. Hay que recordar que los periodistas tienen un trabajo profesional detrás, a diferencia de un influencer u otro tipo de personas que suelen confundirse con periodistas”, subrayó la académica.

Del Palacio Montiel compartió que las condiciones de los periodistas están descritas en la publicación “Mundos de periodismo”, cuyo último informe contó con la participación de 486 periodistas, de 75 países.

“Este proyecto ayuda a investigadores o profesionales y administradores de medios, para que puedan entender cuáles son las visiones del mundo y los cambios que están teniendo lugar en las orientaciones profesionales, las condiciones y las limitaciones con las que están realizando su trabajo las personas periodistas en un mundo cambiante”, resaltó.

Frida Rodelo Amezcua, coordinadora de la licenciatura en Comunicación pública, destacó que los principales hallazgos contenidos en el libro Periodistas en México hoy, en comparación con otros ejercicios, son nuevos indicadores que se pueden interpretar como el empeoramiento en las condiciones laborales.

“Como por ejemplo, un menor porcentaje de periodistas declaran trabajar de tiempo completo; un mayor porcentaje declara trabajar de manera independiente o freelance, además de una menor cantidad de periodistas que trabajan en temas especializados”, dijo.

El estudio también incide en la relación con la economía y el trabajo remunerado y el no remunerado, relacionado con los cuidados.

“La mayor brecha salarial se ubica en el segmento de las personas periodistas que trabajan 35 horas o menos a la semana en la comparativa de personas que laboran este tipo de jornadas de tiempo parcial; ahí, las mujeres se ubicaron no en uno, sino dos niveles debajo de los hombres, lo que resulta bastante paradójico y problemático al ser las mujeres un grupo que, en mayor medida, busca condiciones flexibles para combinar el trabajo pagado con labores de cuidado”, expuso Rodelo Amezcua.

Sin embargo, el ejercicio reporta un avance: el ligero aumento de periodistas que declararon pertenecer a una organización de tipo gremial.

Y evidenció también las condiciones predictoras de precariedad de la población de periodistas en México:

“Número uno, ser mujer. Número dos, declarar tener un trabajo periodístico no formal. Número tres, declarar que el trabajo principal es en un medio digital; y número cuatro, declarar que el trabajo principal es en un medio local en comparación con un medio regional o nacional”, subrayó Rodelo Amezcua.

Del Palacio Montiel concluyó con la importancia de respetar la labor de los periodistas: “En realidad es importante porque, hay que recordar, y eso se lo recuerdan en muchos países al mismo tiempo a los gobernantes, está el compromiso de respetar la libertad de prensa, evaluar la situación de la libertad de expresión a nivel mundial y fomentar el periodismo libre”, recalcó.

Artículo anteriorReconocen a universitarias que impulsan la cultura
Artículo siguienteHistorias de lecturas desde el Día mundial del libro en el CUTlaquepaque