En el Día mundial de acción por los trastornos de la conducta alimentaria, “Rompe el estigma. Activa el cuidado. Juntos”, el Hospital Civil de Guadalajara (HCG) llamó a la comunidad médica y la sociedad en general a la prevención y atención de los trastornos de anorexia y bulimia nerviosas que aparecen en la adolescencia y la juventud.
Por ello, se invita al ciclo de conferencias “Basta de estigma, comencemos a cuidarnos juntos”, el viernes 5 de junio en el auditorio mayor del Nuevo HCG “Dr. Juan I. Menchaca”, de 9:00 a 13:20 horas, en colaboración con la Unidad de género del HCG, el Instituto CAITA y el Colegio de Nutriólogos de Jalisco, AC.
El doctor Sergio Armando Covarrubias Castillo, jefe del Servicio de psiquiatría del Antiguo HCG “Fray Antonio Alcalde”, dijo que los trastornos de la conducta alimentaria dejaron de ser un problema de salud mental y pasaron a ser de salud pública.
De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, en 1990 la prevalencia mundial era de 45.3 por cada 100 mil personas; para 2021 aumentó a 47.8, un fenómeno que no disminuye en América Latina.
“En Europa y Asia ha disminuido y se busca frenar la tendencia hacia 2030; en tanto se registra una disminución radical en todas las regiones mundiales, la única región que no ha logrado avanzar es Latinoamérica, una zona de más riesgo porque las estrategias preventivas no han sido suficientes”, dijo Covarrubias Castillo.
Sobre las señales o signos para tomar en cuenta por padres, madres de familia y tutores figuran: cambios en hábitos alimenticios, en conducta y rendimiento académico, ante lo cual será necesaria una atención multidisciplinaria en psicología, nutrición y psiquiatría.
“Es importante que el núcleo familiar conozca los focos rojos y cambios importantes en los hábitos alimenticios, además de que éstos últimos suelen estar asociados con comorbilidades de depresión y ansiedad”, precisó.
La maestra Claudia Elizabeth Granados Manzo, jefa del Departamento nutrición y dietética del Nuevo HCG “Dr. Juan I. Menchaca”, informó que la difusión de la información es clave para que la gente advierta el problema en el núcleo familiar.
“Se han estado organizando campañas desde el gobierno estatal y los hospitales que ayudan a informar a la población para que no sólo se interesen por los signos y síntomas, sino para la detección, prevención y concientización de estos trastornos”, añadió.
La doctora Soledad Aldana Aguiñaga, especialista en psicología de la salud, adscrita a la Unidad de cirugía bariátrica del Nuevo HCG “Dr. Juan I. Menchaca”, explicó cómo el ritmo de la vida puede detonar estos trastornos.
“Los ayunos prolongados y la ingesta descontrolada o atracones son conductas de las que ningún adulto estamos exentos y se asocian con el ritmo de la vida: los múltiples compromisos, pérdidas y duelos y situaciones estresantes que pueden activar una desregulación que se puede convertir en un trastorno de conducta alimentaria”, informó.
La doctora Blanca Aurora Limón García, adscrita al Servicio de paidopsiquiatría del Antiguo HCG “Fray Antonio Alcalde”, detalló la responsabilidad del entorno familiar sobre la autopercepción de la imagen corporal, además del consumo de redes sociales donde recogen ideales de belleza o dietas.
“El contenido de las plataformas virtuales que ven niñas, niños y adolescentes siempre debe ser supervisado, además de cuidar los comentarios de la familia sobre el cuerpo, pues a través de la familia también se dan cuenta de la autopercepción corporal”, dijo.
La maestra Rosa Imelda Hernández Muñoz, titular de la Unidad de igualdad de género del HCG, reconoció que los trastornos de la conducta alimentaria son un problema de salud pública que requiere información oportuna para todo tipo de público.
“Hacemos prevención a través de líneas de acción para la concientización y comunicación institucional; del mismo modo, con información amigable para los niños mediante plataformas digitales, sobre los riesgos de este tipo de conductas”, afirmó.










