Julieta Fierro en la Cátedra Julio Cortázar

La investigadora de la UNAM destacó que astrónomos hacen predicciones que podrían ayudar a evitar catástrofes para la Tierra

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Los astrónomos modernos están preocupados por el futuro. Se preguntan: ¿qué sucedería si cayera un meteorito muy grande sobre la tierra? ¿Podría extinguirnos como los dinosaurios? Preocupaciones como ésas motivan el monitoreo de los cielos para detectar objetos peligrosos que puedan colisionar con la Tierra, afirmó Julieta Norma Fierro Gossman, investigadora del Instituto de Astronomía de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

Un asteroide podría colisionar en el año 2127 contra la tierra. La probabilidad es del 5 por ciento. Ante eventos como éste y en el caso de representar un peligro para la Tierra, es importante hacer investigación básica para ver si se pueden destruir o desviar aquellos cometas o asteroides que pudieran representar algún peligro y conocer su composición química, detalló en la conferencia “El futuro del universo”, en el marco de la Cátedra Latinoamericana Julio Cortázar, transmitida a través de YouTube y de Canal 44.

“Sabemos también qué le va a pasar al sol. Sabemos que va a vivir otros 4 mil 600 millones de años, y después se va a inflar, y posteriormente solo va a quedar una estrellita muy caliente, el antiguo núcleo del sol y la tierra se va desintegrar”, compartió la astrónoma mexicana.

Toda la materia que expulse el sol, más toda la Tierra desintegrada, se va a mezclar con el medio interestelar para dar origen, tal vez, a nuevos sistemas planetarios. Podría haber mundos como la Tierra, con agua o atmósfera o mundos compactos, ricos en carbón, que probablemente puedan tener diamantes.

Destacó que algunas de las técnicas que usan los astrónomos para hacer predicciones no son nuevas, ya las utilizaban los antiguos pobladores mesoamericanos para hacer predicciones.

Observaban con mucho cuidado la trayectoria del sol en el cielo y la de la luna, y podían predecir cuándo iban a coincidir la trayectoria de la luna y el sol, y se iba a producir un eclipse.

Con sus observaciones, los mayas podían predecir con exactitud cuando se verificaría un eclipse solar.

Predecían el tránsito de Venus, que era más complicado. Es decir, cuando Venus iba a cruzar el disco del Sol. Ellos sabían que si el Sol estaba cerca del horizonte cuando había un tránsito de Venus, lo podían ver a simple vista.

“La misma técnica de proyección es la que usan los astrónomos modernos. Sabemos, por ejemplo, que en la zona Maya habrá un eclipse de sol en 2023 y el 8 de abril de 2024 habrá un eclipse total de sol que se va a poder ver desde Mazatlán hasta Coahuila”, reveló.

Desde hace décadas se sabía que vendría una pandemia

 Dijo que las predicciones son útiles para otras ciencias. “Por ejemplo, desde hace décadas se sabía que iba a venir una pandemia, que había virus que estaba mutando o que podía mutar, y tal vez pasar de un animal a un humano, y por consiguiente muchos laboratorios e investigadores se pusieron a trabajar y descubrieron maneras más efectivas de hacer vacunas”, señaló.

De tal manera, agregó que, cuando llegó la pandemia por COVID-19, ya tenían avanzada gran parte de la investigación y gracias a eso se pudieron hacer vacunas rápidamente.

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