sábado, mayo 23, 2026
sábado 23, mayo, 2026

Donde la imaginación encuentra su voz

La Ingeniería en animación y tecnologías creativas del CUChapala busca romper prejuicios y mostrar el lado más humano de la tecnología

Vivimos rodeados de imaginación hecha realidad. Está en las películas que vemos, en los videojuegos que jugamos, en la publicidad en nuestras pantallas, en las redes sociales, en aplicaciones móviles, e incluso en la música y los efectos visuales que consumimos todos los días. Sin embargo, pocas veces nos detenemos a pensar quiénes crean esos mundos y, sobre todo, cuáles emociones existen detrás de todos ellos.

Durante años, la animación ha sido vista únicamente como entretenimiento: caricaturas, dibujos o videojuegos. Por ello, la Ingeniería en animación y tecnologías creativas, del Centro Universitario de Chapala (CUChapala), busca mostrar que esta disciplina es mucho más que eso; que es una carrera donde la creatividad, el arte y la tecnología se unen para contar historias humanas.

Con el objetivo de comprender mejor esta profesión y romper algunos prejuicios que todavía persisten alrededor de ella, entrevistamos a Lenin Jesús González Osuna, docente e ingeniero en Animación y tecnologías creativas, quien, además de formar a estudiantes, nos compartió una visión clara sobre la importancia de dignificar esta carrera.

“La animación digital representa la creatividad de una persona. Hace que alguien pueda conectar con historias, emociones o experiencias personales y transformarlas en algo que otras personas puedan entender”, explicó.

Lejos de ser únicamente una carrera técnica, González Osuna considera que la animación funciona como una herramienta emocional y artística capaz de conectar profundamente con las personas.

La animación no solamente son videojuegos y dibujos; es un arte, una forma de expresión, y eso puede conectar incluso con la parte psicológica”, añadió.

Actualmente, la Ingeniería en animación y tecnologías creativas apenas comienza a consolidarse en el CUChapala, pero quienes forman parte de ella buscan que la sociedad comprenda que detrás de esta profesión existe mucho más que una computadora o una pantalla; que existe narrativa, diseño, música, programación y emociones humanas.

“La tecnología tiene que encontrar la manera perfecta de expresar colores, emociones y sentimientos. Pero ese proceso tiene que seguir siendo humano”, mencionó el docente.

Dentro de la carrera, los estudiantes aprenden modelado o diseño digital, pero también comprenden cómo funciona cada pieza detrás de una producción creativa: narrativa, iluminación, sonido, programación, composición visual y animación. “La gente piensa que sólo son videojuegos y películas, pero realmente aprendes cómo funciona cada parte del proceso creativo para que al final todo tenga sentido”, dijo González Osuna.

Respecto al impacto de la inteligencia artificial en las industrias creativas, el docente reconoce que puede representar un riesgo si se utiliza incorrectamente, pero que también puede convertirse en una herramienta poderosa cuando se usa como apoyo creativo y no como reemplazo.

La inteligencia artificial debe utilizarse como complemento, no como alternativa –afirmó–. Puede ayudarte a conceptualizar ideas o desarrollar cosas que no sabías cómo expresar; pero la intención humana sigue siendo lo más importante”.

Esa visión sobre la animación como una herramienta artística y emocional coincide también con las ideas del cineasta Guillermo del Toro. González Osuna recordó una de las frases más reconocidas del director tapatío: “La animación es arte, y el arte es una forma de vida”.

Para el docente, esta idea resume a la perfección la esencia de la Ingeniería en animación y tecnologías creativas, una carrera donde la tecnología no reemplaza a la sensibilidad humana, sino que se convierte en una herramienta para expresarla.

Además de formar a artistas y profesionistas, la carrera también se ha convertido en un espacio donde muchos estudiantes encuentran identidad y comunidad. “Juntas a todos los aislados del salón y terminas creando un grupo que conecta entre sí –comentó entre risas–. Comparten gustos, música, videojuegos, anime y formas de ver el mundo”.

Las palabras de los propios estudiantes reflejan precisamente esa conexión emocional que existe en la carrera. Para Alex Ponce Ruelas, la animación es “una forma de convertir la imaginación en realidad”, puesto que permite crear personajes, emociones y experiencias capaces de hacer sentir algo real a otras personas.

Brayan Barajas definió la animación como pasión y creatividad: “Si es algo que amas, podrás pasar horas diseñando, liberando tu creatividad y finalmente animando un mundo que se encuentra en tu cabeza”.

Miranda Escobar destacó el impacto emocional y social que puede generar esta disciplina: “Los proyectos de animación pueden conectar y generar empatía con las ideas o reflexiones que se representan”.

Aunque en México las carreras artísticas todavía enfrentan prejuicios y poca valoración, González Osuna resaltó que esta ingeniería del CUChapala tiene un futuro prometedor si continúa creciendo el interés por las industrias creativas y tecnológicas. “Actualmente, está poco valorada, como muchas carreras artísticas en México. Pero poco a poco puede llegar a tener un impacto más grande”.

Y quizá ésa sea precisamente la misión de esta carrera: demostrar que las ingenierías también pueden emocionar, contar historias y conectar con las personas. Porque detrás de cada animación existe alguien intentando expresar una idea, sanar una emoción, construir un mundo o simplemente hacer sentir algo real a otra persona.

Este contenido es resultado del Programa Corresponsal Gaceta UdeG que tiene como objetivo potenciar la cobertura de las actividades de la Red Universitaria, con la participación del alumnado de esta Casa de Estudio como principal promotor de La gaceta de la Universidad de Guadalajara.

MÁS NOTAS

Post Views: 61