Destacan importancia de la literatura desde la primera infancia

Presentan el libro “Miradas en torno a la literatura para niñas, niños y jóvenes”, editado por la UdeG

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La literatura es una manera de que niñas, niños y jóvenes conozcan el lenguaje, exploren el mundo, se nutran de ideas y se sientan identificados con ciertas emociones, coincidieron cinco especialistas durante la presentación virtual del libro Miradas en torno a la literatura para niñas, niños y jóvenes, realizada en conjunto con el Centro Documental de Literatura Iberoamericana Carmen Balcells.

El libro, editado por la Universidad de Guadalajara (UdeG), reúne la visión de cinco observadores del fenómeno literario dirigido al sector infantil y juvenil, y fue coordinado por la directora de la Escuela Normal para Educadoras de Guadalajara, Teresa Orozco López, quien explicó que el concepto de literatura infantil y juvenil que había para los libros dedicados a este sector ha cambiado en los últimos años, pues los menores ya no son considerados como personas sin voz, sino que se reconocen como seres en formación y que pueden construir sus propios conocimientos a partir de las ideas.

Verónica Itzel Chávez Ordóñez, estudiante del doctorado en Educación de la UdeG y directora de la editorial de la revista infantil El moco, indicó que las obras literarias son productos culturales, nacen de un contexto y sociedad determinados que reflejan formas de vida, creencias, reglas sociales y utopías, y la literatura infantil no es la excepción.

“Las historias de literatura infantil tienen una intención claramente moralizante y formativa, por esta premisa de que a las niñas y niños hay que educarlos. Sin embargo, existen otras obras literarias que se burlan de esta reglas, porque la literatura también sirve para hacer una crítica social a través del humor o la exageración, y es cuando ponen al revés todas las reglas sociales; en éstas, el lector se puede revelar mediante los personajes, como no podría hacerlo ante la autoridad de la escuela o los padres”, subrayó.

Edith Ramírez, estudiante del doctorado en Humanidades de la UdeG y una de las cinco colaboradoras de la publicación, dijo que la literatura es un vehículo que permite fomentar los primeros vínculos y dejar esas primeras huellas en los seres humanos.

Es importante hablar de la lectura antes de la cuna. Se ha comprobado que desde los cuatro meses el bebé en gestación ya empieza a desarrollar el oído y a escuchar esas palabras amorosas, ese eco acuoso dentro de la madre. Al momento del nacimiento, lo que empieza a hacer es leer el mundo en el sentido de la sensación y percepción que se da de manera congruente con la realidad, y tanto los bebés leen a los padres como ellos a su bebé; es el primer momento de lectura entre ambos que va desarrollando la decodificación del lenguaje hasta llegar a la parte textual”, declaró.

Dijo que es importante que los pequeños sepan que el libro es un objeto con el que pueden interactuar, construir, fantasear, crear historias e inventar; pero para ello se necesita que haya un mediador, que generalmente es uno de los padres o el cuidador, que sepa dirigirlo.

Lilia Lizbeth Camberos Gutiérrez, estudiante de la maestría en Estudios en Literacidad de la UdeG y profesora del TEC de Monterrey, habló de la importancia del llamado “libro álbum”, que propicia un diálogo entre texto e imagen para complementar la historia. Este género de literatura para niñas, niños y jóvenes genera sentido de pertenencia, fortalece la autoestima y el autoconcepto, y ayuda a sortear la ausencia o el duelo.

“La literatura para niñas, niños y jóvenes es curativa».

«Nos ofrece un remedio que, muchas veces, coincide con lo que necesitamos; nos enseña a mirarnos y a estar cada vez más cerca de nuestros sentimientos y emociones. Los libros álbum son una estrategia para poder abrirnos y entrar en lo más íntimo de todas las personas, que es lo que sentimos y pensamos”, indicó.

Bernardo Humberto Govea Vázquez, narrador oral, guionista y escritor para niñas y niños, puso como ejemplos algunos libros que le han ayudado a tratar el tema de la muerte y el duelo entre los menores de edad mediante el manejo de lo lúdico, que no sólo implica el juego, sino reconocer lo desagradable.

El libro está a la venta en librerías universitarias y puede ser descargado de manera gratuita en esta liga.

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