jueves, mayo 7, 2026
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Compañerismo y solidaridad en CUCEA

Fue implementado programa de acompañamiento entre estudiantes locales y de intercambio para integrar a estos últimos en su nueva vida como tapatíos

“Me llevo la certeza de haber formado lazos inquebrantables y que, a pesar de la distancia, siguen presentes en mi día a día. Más que una experiencia de estudios, me llevo una familia y la seguridad de que siempre tendré un hogar en Guadalajara”, comentó Andrea Monserrat Chay Vituri, estudiante de intercambio proveniente de la Universidad Autónoma de Quintana Roo.

Un intercambio estudiantil, además de ser una experiencia enriquecedora y fascinante, conlleva algunos retos: salir de la zona de confort y enfrentar los choques culturales, incluso, cuando no implica migrar de país. 

Algunos lo describen como una montaña rusa de emociones: llegar y sentir la adrenalina y la satisfacción de viajar; después, nostalgia, e incluso tristeza al ver el lugar en el que vivirás sólo por seis meses; más tarde, la euforia y emoción de conocer un nuevo campus, nuevas personas y una nueva ciudad. Todo esto hasta alcanzar un punto de estabilidad para, finalmente, tener que decir adiós.

Un proceso tan inestable requiere de un apoyo constante. Por ello, el Centro Universitario de Ciencias Económico Administrativas (CUCEA) implementó el Programa de acompañamiento Buddy, con la intención de que estudiantes locales acompañen a estudiantes de intercambio en su proceso de integración académica y en su nueva vida como tapatíos.

Al ser estudiantes generalmente de la misma edad y en una etapa similar, resulta más fácil conectar, generar confianza y compartir inquietudes. Además, el equipo de la Unidad de intercambio académico se da a la tarea de revisar sus perfiles y emparejar a los estudiantes en función de sus gustos.

“Es un trabajo largo, pero, al final, es mi parte favorita; cada estudiante debe realizar una ficha con fotografía, contacto y gustos para hacer el match y ver que se llevan tan bien cuando se conocen, es gratificante”, señala Santiago Valadez, exbecario de la unidad, quien además ha sido Buddy en más de una ocasión.

Una gran parte de los estudiantes del CUCEA que se interesan en participar en el programa tienen como objetivo desarrollar habilidades interculturales. “Quería conocer sobre otras culturas y practicar un segundo idioma”, comentó Carlos Azael Herrera Rodríguez,estudiante de Negocios internacionales; sin embargo, también conectan con personas de distintas partes del mundo.

A pesar de las barreras del idioma, las diferencias culturales y los kilómetros de distancia, logran formar lazos fuertes. “La sensación de que hay alguien al otro lado del mundo al que puedo llamar amigo es fascinante”, explicó Saúl Alejandro del Toro Mejía, estudiante de Negocios y participante activo en el programa.

Tener a alguien que espera con ansias a que llegues sin siquiera conocerte, que te quiere mostrar el mundo como lo ve y orientarte en un lugar desconocido, es el abrazo y el calorcito del hogar que tanto hace falta estando tan lejos de todo lo que conoces.

Como comenta Juline Staribacher, de Austria, “me ayudó mucho a sentirme segura y a sentir que me tenían en cuenta. Viajar sola a un país desconocido, donde no entiendes ni hablas el idioma, puede hacer todo muy difícil”.

Ese acompañamiento también se refleja en aspectos prácticos del día a día. “Nos enseñaron a utilizar el transporte público, que en lo personal fue súper importante porque en mi ciudad no había”, platica Monserrat. Esto permite reconocer qué aspectos cotidianos para algunos pueden representar experiencias completamente nuevas para otros.

“A  los 15 minutos de haber soltado mis maletas el primer día, ya estábamos recorriendo la ciudad y él me invitó a mi primer tejuino. Esa bebida se volvió mi favorita para siempre. Lo más bonito fue que en mi último día en Guadalajara, él también estuvo ahí para invitarme el tejuino de despedida,” contó la quintanarroense con un tono nostálgico.

Al final, son esos momentos –los recorridos improvisados, las primeras conversaciones, los pequeños gestos– los que terminan por darle sentido a toda la experiencia; porque más allá de la distancia, del idioma o del tiempo, lo que permanece no es sólo el recuerdo de un intercambio, sino las personas que lo hicieron sentir como un hogar.

Este contenido es resultado del Programa Corresponsal Gaceta UdeG que tiene como objetivo potenciar la cobertura de las actividades de la Red Universitaria, con la participación del alumnado de esta Casa de Estudio como principal promotor de La gaceta de la Universidad de Guadalajara.

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