A inicios de agosto de este año un objeto extraño se acercó demasiado a la luna. Aunque ocurrió a miles de kilómetros de la Tierra, millones de ojos voltearon a ver lo que parecían diminutas piezas no identificadas, pero que en realidad eran los pesados restos de un cohete, que incluso logró hacer un cráter en la superficie lunar.
Al igual de lo que ocurre con la tierra y el agua, el ser humano encontró la manera de contaminar el espacio exterior. Afuera del planeta se han acumulado desechos o basura espacial producto de los restos de cohetes, satélites y demás dispositivos obsoletos que encontraron en la atmósfera un lugar para ser olvidados.
Alejandro Márquez Lugo, astrofísico del Instituto de astronomía y meteorología (IAM) de la UdeG, detalló que se puede considerar basura espacial a cualquier objeto artificial que se encuentra en el espacio o está ingresando a la atmósfera y que no cumple con ninguna función en específico.
“En realidad, la basura espacial es un abanico muy grande; desde un tornillo o herramienta que se le escapa a un astronauta, hasta las etapas de un cohete que es disparado al espacio; o incluso un satélite que ha hecho su función durante años, deja de funcionar y se queda allá arriba”, explicó.
Sin embargo, la basura espacial no sólo es un problema ambiental, representa también un problema económico, científico, tecnológico, e incluso político. Una crisis que además no tiene responsabilidades claras: ni las industrias ni los países se hacen cargo de esto.
Y no se trata, como indica el astrofísico, de algo estético, como imaginar a la Tierra rodeada de desechos metálicos. Las consecuencias son reales y están más cerca de lo que aparentan. Éstas pueden ir desde afectaciones a la navegación, la vigilancia meteorológica o la observación astronómica, hasta limitar las oportunidades de explorar otros mundos o de enfrentarse a asteroides que representen un riesgo para el planeta.
“La basura espacial es un fenómeno totalmente sin control. Cada misión que se lanza deja restos y, entonces, como siempre hemos hecho, tiramos la basura y no nos preocupamos de ella hasta que comienza a ser un problema”, subrayó Márquez Lugo.