Ejercitarse con conocimiento

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    La prevención es la mejor arma contra las lesiones entre niños y adolescentes, especialmente del deporte de alto rendimiento, ya que ese periodo de edad los hace vulnerables porque el esqueleto aún sigue en crecimiento.

    Carlos Alonso Gómez López, médico adscrito al Instituto de Ciencias Aplicadas a la Actividad Física y el Deporte, desde hace 20 años ha investigado las diversas lesiones que existen entre los deportistas jóvenes debido a que su cuerpo no ha madurado completamente.

    Explicó que existe un grupo de patologías que se presentan en los niños deportistas, especialmente en los que pasan del deporte recreativo al de alto rendimiento, que entrenan entre 20 y 30 horas por semana, con cargas muy fuertes y que padecen patologías como  osteocondrosis y osteocondritis de tracción, que se presentan en rodillas, hombros y tobillos.

    Gómez López, quien desde hace nueve años labora además en el Consejo Estatal para el Fomento Deportivo con atletas que participan en la Olimpiada Nacional, expresó que lo más importante ante estos padecimiento es la prevención.

    “Trabajamos en estadísticas, para conocer cuáles son los tipos de lesiones, en qué deporte se están presentando, para sobre eso hacer programas preventivos. Muchos de éstos están orientados a trabajar en las cualidades o en las condiciones de acondicionamiento físico, como son la fuerza, el estiramiento, estabilidad y equilibrio. Las estrategias que se deben aplicar para prevenir tienen que estar enfocadas en las características del deporte; por ejemplo, en basquetbol, por los saltos repetitivos, un jugador llega a saltar por partido entre 50 y 70 veces y por esa tracción sobre las rodillas tiene que trabajar un buen programa de estiramiento y periodos de recuperación para que no caiga en esas enfermedades de crecimiento”.

    Uno de los principales problemas, señaló, es que en ocasiones no hay comunicación entre el padre, los entrenadores y el médico, y para un profesional de la salud que no está familiarizado con la materia a veces es fácil sugerir que dejen el deporte, lo que puede resultar devastador para un niño con objetivos importantes.

    “Por eso debemos tener un trabajo multidisciplinario junto con un fisioterapeuta deportivo, que no tenemos en todos los equipos, muchas veces el entrenador es el que les pone el vendaje pero no de la mejor manera. En Estados Unidos hay quien cuida los atletas de todos los niveles y aquí en las escuelas no existe quien haga ese trabajo de prevención, y no muchos médicos se dedican al área de traumatología deportiva y ahí es donde tenemos la gran brecha en atención”.

    En materia de retos, expresó que es necesario hacer mejores programas de prevención de lesiones tanto para edades tempranas como para los adultos, y en la UdeG acaban de diseñar un programa de estiramiento en tres planos del movimiento, que publicarán en mayo, para que la gente en general se enseñe a estirar de manera adecuada porque en cualquier unidad deportiva se puede observar que las personas no lo saben hacer, además de que es necesario crear programas específicos para cada deporte.

    “Muchas personas se someten a una actividad deportiva, por ejemplo el crossfit. El ejercicio de alta intensidad da buenos dividendos al organismo, siempre y cuando lo hagas de la manera correcta, pero si llega una persona y le ponen la misma rutina de la que tiene seis meses practicando truena en la primera sesión, se lesiona y ya no vuelve a regresar al gimnasio”.

    Ante esto, recomendó que los interesados en la práctica deportiva asistan con un médico que les revise su rango de movimiento, fuerza, capacidad, con base a lo cual pueden optar por el deporte adecuado. Aunado a esto, es indispensable que exista un incremento gradual del ejercicio con base en las características del paciente y al objetivo que quiere conseguir.

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