Organismos como la UNICEF promueven un mínimo de seis meses de licencia remunerada por maternidad, mientras que la Organización Internacional del Trabajo (OTI) propone que los países otorguen licencias de al menos 14 semanas, con la posibilidad de aumentarlas hasta 18.
Uno de los ejemplos en este tipo de iniciativas son las políticas de Suecia, donde las licencias por parentalidad ascienden a 480 días o 16 meses, de los cuales, tres son exclusivos para el padre y tres para la madre.
Sin embargo, desde 2024 en ese país europeo está vigente una legislación para que padres y madres puedan transferir parte de estos días de licencia pagados a cuidadores no parentales, abriendo la posibilidad de que los abuelos puedan obtener el pago de esa licencia.
Además, los padres y madres de Suecia tienen la posibilidad de que, luego de regresar a laborar al término de su licencia, puedan optar por jornadas de trabajo reducidas hasta que el infante cumpla ocho años.
México figura como uno de los países de América con licencias de maternidad y paternidad más reducidas, al otorgar sólo 12 semanas de permiso a madres y únicamente cinco días a padres.