La directora y productora chilena, Maite Alberdi compartió en una charla magistral durante el 41 Festival Internacional de Cine en Guadalajara (FICG), que gracias a la investigación y la observación ha logrado que sus documentales tengan otras miradas.

Esta técnica le ha permitido, durante los últimos 15 años, lograr sus objetivos en cada proyecto dijo la homenajeada con el Mayahuel Iberoamericano. 

“Las investigaciones son narrativas y prácticas para filmar”, dijo y detalló que pueden durar días o incluso meses, en lo que se aprende del entorno y de lo que se está viviendo en cada escena al momento del rodaje.

Durante la charla, se proyectó un fragmento del cortometraje La Once, documental que retrata a su abuela tomando el té y conversando con sus amigas, mujeres de más de 60 años.

En este proyecto la directora trabajó durante cinco años. Mencionó que jugó con las tomas para contar la verdad y la historia de lo que vivía su abuela con sus amigas, algunas con pérdida de memoria.

“Es importante limitar las escenas y lo que hay que grabar”, agregó. Además, compartió que en estos últimos años ha cambiado la interacción de las personas con la cámara. “Por ejemplo, en el filme El salvavidas, todos saludan cuando la ve”, dijo.

Dijo que lo que aprendió de ese documental, El salvavidas, es que el personaje no irá a tocar la puerta al cineasta, pero que éste sí se puede trabajar para encontrar al personaje ideal y el espacio indicado.

Alberdi está por estrenar su nueva película Un hijo propio, de la que señaló que el desafío visual la lleva a buscar diferentes temas y planeaciones para lograr su trabajo.

“Creo que ninguna de mis películas podría haber salido sin la otra”, aseveró.

La película será su primera producción mexicana, cuya trama trata de la espera de un bebé en una familia.

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