viernes, marzo 27, 2026
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El espejismo de la inyección mágica

Estudios clínicos internacionales han mostrado que los medicamentos para el tratamiento de la diabetes tipo 2 ayudan a la baja de peso corporal en pacientes con obesidad, pero estos deben suministrarse siempre bajo tratamiento integral para evitar efectos secundarios

Especial

En los últimos tiempos, los medicamentos originalmente diseñados para tratar la diabetes tipo 2 se han convertido en tendencia para perder peso. Nombres como Wegovy, Ozempic y Mounjaro circulan en redes sociales, foros y hasta en grupos de compraventa, impulsados por testimonios de usuarios que presumen pérdidas de peso rápidas y notables.

En medio de la viralidad y la promesa de resultados rápidos, la evidencia médica coincide en un punto: estos medicamentos pueden ser herramientas útiles, pero no sustituyen el cambio de hábitos ni el acompañamiento profesional. Usarlos sin supervisión puede convertir una solución en un problema mayor que represente riesgos importantes para la salud.

Un tratamiento médico, no una moda

José Carlos Gomar González, médico adscrito al servicio de Coloproctología del Hospital Civil de Guadalajara, subraya que estos tratamientos deben ser prescritos exclusivamente por un médico.

“Todos estos medicamentos que malamente a veces vemos que los venden por redes sociales, por correos, en farmacias, tienen que ser indicados por especialistas y se tiene que tener previa valoración médica”, advierte.

Estos fármacos pertenecen al grupo de los agonistas del GLP-1, una hormona que interviene en la regulación del apetito y la secreción de insulina. Según explica el especialista, lo que hacen es mejorar la sensibilidad a la insulina, que incide en el apetito y la saciedad, por lo que el paciente se siente satisfecho más rápido, come menos y mejora sus cuestiones metabólicas.

Estudios clínicos internacionales han mostrado que medicamentos como la semaglutida pueden ayudar a perder entre 10 y 15 por ciento del peso corporal en pacientes con obesidad, siempre bajo tratamiento integral. No obstante, el médico enfatiza que no son soluciones mágicas.

“Pasa similar a la cirugía, que si solo toman el medicamento tal vez sí bajan de peso, pero si no cambian todo lo que hay alrededor y no tienen un seguimiento médico adecuado, en el momento en que dejen el medicamento van a tener lo que se llama reganancia de peso y pueden incluso llegar a tener más peso del que tenían antes”.

pexels.com

Efectos secundarios y riesgos

Aunque en redes sociales suelen presentarse como tratamientos “milagro”, el doctor Gomar González recalca que no son inocuos.

“Los efectos adversos más comunes tienen que ver con náusea, vómito, distensión, que es como sentirse muy lleno. Hay algunos medicamentos que aumentan el riesgo de cáncer de tiroides, el riesgo de pancreatitis, que son enfermedades catastróficas y que pueden llevar al paciente a terapia intensiva, al hospital, e incluso que aumentan la mortalidad”, detalló.

Aunado a esto lamentó la falta de regulación de estos medicamentos, a los que se tiene acceso sin ningún tipo de restricción e incluso ya existen reportes de medicamentos clonados.

“Es decir, que lo venden como si fuera el medicamento de patente, pero que realmente no sabemos qué están vendiendo. Por eso es la invitación es que no tomen estos medicamentos sin la supervisión médica correcta”.

Más allá de la inyección

México presenta una de las tasas más altas de sobrepeso y obesidad en el mundo: más del 70 por ciento de los adultos, según datos de encuestas nacionales de salud, lo que ha impulsado la búsqueda de soluciones rápidas.

Gomar González insiste en que el abordaje debe ser integral. “Va más allá de solo dejar de comer. Es tener buenos hábitos, empezar desde la mentalidad del paciente, cambiar su calidad de vida, su estilo de vida, darse tiempo para le ejercicio”.

El especialista recomienda acudir con endocrinólogos y cirujanos bariátricos certificados por el Colegio Mexicano de Cirugía de Obesidad y Enfermedades Metabólicas para que puedan tener una atención correcta.

¿Cómo funcionan estos medicamentos en el cuerpo?

Los más utilizados para bajar de peso, aunque nacieron como tratamiento para diabetes tipo 2, son los agonistas del receptor GLP-1, como la semaglutida y tirzepatida.

¿Qué es el GLP-1?

El GLP-1 (péptido similar al glucagón tipo 1) es una hormona intestinal que se libera cuando comemos.

Efectos:

  • Aumenta la insulina (cuando hay glucosa alta en sangre).
  • Disminuye el glucagón (reduce producción de azúcar en el hígado).
  • Retrasa el vaciamiento gástrico, te sientes lleno más tiempo.
  • Actúa en el cerebro (hipotálamo), reduce el apetito y los antojos.
  • En personas sin diabetes, el efecto clave para bajar de peso es la reducción del apetito y mayor sensación de saciedad.

Tirzepatida: doble acción (GLP-1 + GIP)

La tirzepatida (Mounjaro / Zepbound) además activa el receptor GIP (polipéptido insulinotrópico dependiente de glucosa).

Esto propicia un mejor control metabólico y mayor pérdida de peso (en estudios clínicos puede superar el 20 por ciento del peso corporal en algunos pacientes).

Efectos:

  • Náuseas, vómitos y diarrea
  • Dolor de estómago, reflujo o acidez
  • Estreñimiento
  • Dolor de cabeza
  • Mareos

Estos síntomas pueden ser leves o moderados, pero pueden persistir durante semanas o más, especialmente si no hay supervisión.

Complicaciones más graves

Las autoridades sanitarias, como la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (COFEPRIS) en México, han advertido que el uso no supervisado de medicamentos como Ozempic puede asociarse con: pancreatitis (inflamación del páncreas), problemas cardíacos, daño renal, cambios en la tiroides, reacciones en el sitio de inyección, problemas gastrointestinales severos y riesgos imprevisibles con productos falsificados o sin registro sanitario.

Medicamentos falsificados

La Organización Mundial de la Salud (OMS) alerta sobre medicamentos falsificados que se venden para adelgazar o tratar la diabetes fuera del sistema médico, lo que puede causar riesgos adicionales, desde falta de efecto hasta daño inesperado por ingredientes no declarados.

Testimonios: entre resultados rápidos y advertencias

En redes sociales y diversas plataformas, cientos de videos muestran experiencias personales, transformaciones físicas, pero ahí se suelen compartir no sólo los resultados, sino el costo que implica sostener estas inyecciones semanales para bajar de peso.

Las opiniones se dividen entre los aspectos positivos hasta los malestares generados por su administración. Hay quienes reportar invertir entre 4 mil y hasta más de 10 mil pesos al mes dependiendo de la dosis y del tiempo que dura el tratamiento.

Aquí algunos testimonios de personas que han recurrido estos medicamentos con el objetivo de bajar de peso, y que comparten cómo ha sido su experiencia.

Caso 1: Pérdida significativa con seguimiento médico

Una mujer de 36 años, con diagnóstico de resistencia a la insulina, decidió iniciar tratamiento con Wegovy por recomendación de su médico.

Durante seis meses perdió 14 kilos. “La verdad no te da hambre y como yo tenía seguimiento de nutrióloga llevaba mi dieta”.

Asegura que no experimentó efectos secundarios y que tuvo acompañamiento médico constante. Sin embargo, pese a su experiencia positiva, lanza una advertencia: “Yo no lo recomiendo por los efectos secundarios”.

.Caso 2: Baja rápida y malestares gastrointestinales

Mujer, de 31 años, utilizó el mismo medicamento durante tres meses, tras la recomendación de un amigo. Perdió seis kilos en poco tiempo.

“Bajé muy rápido, perdí el apetito, comía muy poco”. No obstante, presentó náuseas, diarrea durante las primeras tres semanas y posteriormente agruras. “Llegaba un punto en el que ya no podía comer un bocado más”.

En su caso, sí hubo estudios médicos previos, revisiones mensuales y dieta. 

“En general, buena. Es efectivo en mi caso, los efectos no fueron insoportables así que vale la pena”.

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