Zoom y el estrés de las reuniones virtuales

Para muchos las videoconferencias se han convertido en una nueva manera de interactuar, tanto por trabajo como en las relaciones interpersonales, debido a las medidas por la contingencia ante el Covid-19. Aquí algunas recomendaciones para evitar las complicaciones que estas prácticas pudieran generarnos

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Marco Antonio Pérez Cisneros*

Sin duda, las obligaciones para cada persona son diferentes, pero realizarlas desde el confinamiento nos ha exigido a todos mayor energía. Quizás, como universitarios, la actividad que se ha insertado en nuestras vidas sin previo aviso es la interacción virtual para impartir nuestras clases, para organizar reuniones con nuestros estudiantes, con nuestros colegas profesores y hasta con nuestros directivos. Tal y como muchos compañeros me lo han manifestado, aun cuando esta experiencia genera los mismos resultados en el intercambio de ideas, es mucho más demandante, mucho más estresante y, sin duda alguna, nos genera mucho más cansancio.

¿Cuál es la razón de esta demanda? Los expertos en salud laboral Gianpiero Petriglieri, de Insead y la profesora Marissa Shuffler, de Clemson University, nos comparten algunas ideas que vale la pena tener en cuenta.

En primer lugar, participar en una reunión virtual requiere mucho más concentración para la evaluación cara a cara de nuestros co-participantes. Para nuestra conciencia es mucho más difícil procesar la información de claves no verbales como los componentes de lenguaje, entre ellos las expresiones faciales, los tonos de voz, etc.

En segundo lugar, un efecto poco experimentado que nos demanda mayor energía es el hecho de que una video-llamada o una conferencia virtual, depende de la interacción con una cámara, lo que provoca una sensación de “ser observado”, al tiempo que implica una presión personal y social por demostrar un rendimiento aceptable frente a los demás.

Un tercer motivo se genera cuando los espacios de interacción de las personas no se mueven más allá de la sala de su hogar. Es decir, las conferencias en línea han unido las distintas facetas que una persona ejerce en su cotidiano, como trabajar entre compañeros, convivir con su familia, divertirse con amigos, tener momentos de soledad o distracción; todos se han concentrado dentro del mismo espacio en estas últimas semanas. Petriglieri subraya que esta concentración de la interacción humana en un solo espacio, conocida como Colapso del Contexto, sin duda colabora en aumentar el cansancio y el estrés personal.

Finalmente, aun cuando una reunión virtual con un grupo de colegas implica concentrarte en una pantalla, esta acción genera un sentimiento muy distinto a simplemente mirar un televisor, donde aun cuando se concentra atención, la mente puede vagar libremente en los pensamientos propios.

En una reunión virtual, no simplemente se mira la pantalla, la pantalla está también observando al usuario y esto convierte esta actividad en una acción bastante estresante para algunas personas.

¿Cómo podemos aliviar la fatiga causada por las reuniones virtuales? ¿Cuáles son los consejos que los expertos ofrecen para reducir esta alta demanda de energía?

Primero, es recomendable atender un número indispensable y reducido de reuniones virtuales, en virtud de que el impacto en el cambio del ritmo de vida ha sido muy intrusivo y sorpresivo. Se recomienda además tomar claros y amplios descansos entre una llamada y otra, apoyando a la mente humana en los procesos de reconexión con el mundo exterior, en la reconstrucción de la confianza personal y en la reducción de la fatiga y de las preocupaciones.

De igual forma, algunas personas encuentran muy saludable no utilizar el componente de video todo el tiempo en una conferencia virtual, como una forma de aliviar la carga de concentración requerida y de permitir otros movimientos corporales que contribuyen a mantener la relajación, tales como parpadear, bostezar o incluso tomar algún alimento ligero durante la reunión.

Es importante poner atención en estos consejos, porque al parecer, el camino a la expresión presencial aún tiene un largo trecho que recorrer.

*Director de la División de Electrónica y Computación, Centro Universitario de Ciencias Exactas e Ingenierías