Una radiografía del rock mexicano

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El curso de la producción discográfica en México, específicamente dentro del rock, sus repercusiones y sus carencias es el tema que desarrollan distintos especialistas y músicos en 100 discos esenciales del rock mexicano. Antes de que nos olviden, un libro coordinado por los periodistas David Cortés y Alejandro González Castillo, que resume el desarrollo de los más de 50 años de este género —casi siempre en el filo de la navaja— en este país. La selección que presenta el libro, es una investigación, una radiografía que, sin lugar a dudas, ejemplifica ese transcurso, pero que también pone a discusión el carácter y la trascendencia de los álbumes que fueron incluidos.

Desde Los Locos del Ritmo, La Revolución de Emiliano Zapata y Bandido, cruzando por Nine Rain, Hocico e Intestino Grueso, hasta Juan Cirerol, Robota y Hello Seahorse!, en 100 discos esenciales del rock mexicano. Antes de que nos olviden, sus coordinadores señalan: “Evidentemente se trata de una selección polémica. Lo sabemos y asumimos los riesgos de una decisión semejante”. Añaden: “Tal vez el primer punto de inflexión es la definición de rock. Aunque pueda resultar sorprendente, cinco décadas después de su nacimiento, la respuesta a esta interrogante genera perogrullos y confusiones”.

Jamiaca Ska, de Toño Quirazco; El poeta del ruido, de Decibel; Metal caído del cielo, de Luzbel; Odio funky. Tomas de buró, de Jaime López y José Manuel Aguilera; Volumen II (El diablito) y El silencio, de Caifanes y Hotel Barcelona, de Charly Montana, por mencionar sólo algunos discos, conforman este mapa de la producción musical en México, que permite apreciar como la mayoría de estas agrupaciones y solistas, música ha permanecido básicamente en el anonimato, pero, también, el libro es un registro, un breve análisis de los álbumes que, por distintas circunstancias, han trascendido y marcado a generaciones.