Un discurso sin respuestas

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Una salida fácil

El de Enrique Peña Nieto fue un discurso vacío, que se quedó corto y no llenó la expectativa de lo que la sociedad esperaba, de acuerdo con el académico de la UdeG, Eduardo López Morales. Incluso el evidente uso del teleprompter dejó el sabor de que el presidente sólo dio el mensaje para salir al paso, sin compromiso y sin convencimiento.

“El asunto de Ayotzinapa lo trató de una manera fugaz, limitada, por encimita. Dijo que se necesita justicia, pero el país lo que quiere son respuestas. Habría sido más conveniente usar otro tono, más proactivo, que dejara a los sectores de la sociedad con una visión de que hay un compromiso real. Fue como una salida fácil. Mencionó la inseguridad del país y en ese tema que ha sido relevante a los ojos del mundo, faltó especificar acciones prioritarias”, afirmó el integrante de la Asociación Mexicana de Ciencias Políticas.

“No dijo cosas novedosas. Habló de siete puntos que quiere promover en 2015, que tienen que ver con un país mejor o con un proyecto de país a futuro, pero no necesariamente los puntos que la ciudadanía siente que son necesarios”.

Concluyó que es tiempo de que el gobierno federal tome cartas en el asunto de la comunicación gubernamental, y manifestó que este mensaje deja en el tintero un olor a incredulidad en el ciudadano común y corriente de cara a un proceso electoral que ya está en marcha.

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