UdeG cerca de la gente

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La ciencia y la cultura en el estado de Jalisco tomaron otro rumbo desde la constitución de la Universidad de Guadalajara (UdeG). Los 87 años que este 12 de octubre conmemora por su refundación, cuando fuera reconocida oficialmente en 1925, pueden ser descritos a través de su consigna: “Piensa y trabaja”.
Con la misión de satisfacer las necesidades de educación media superior y superior, la UdeG es reconocida por muchos como el principal detonador de desarrollo científico y cultural de la comunidad jalisciense.
Como parte del cumplimiento de esa encomienda, en 1989 vivió uno de los momentos determinantes la Universidad de Guadalajara, cuando fue tomada la decisión de descentralizarla y comenzar la construcción de la Red universitaria, actualmente formada por 15 centros universitarios, un Sistema de Educación Media Superior, un Sistema de Unidad Virtual, así como centros de investigación y centros culturales en buena parte del estado.
Sin embargo, a decir de quienes tienen más años trabajando para la Universidad, la fortaleza de esta casa de estudios está en el componente humano, los estudiantes, los académicos, docentes, investigadores y cada trabajador universitario que la integran.
Trabajadores con larga trayectoria, que serán reconocidos en una ceremonia este viernes 12 de octubre, y quienes se dicen agradecidos por formar parte de esta casa de estudios, refrendan su compromiso para continuar y devolver algo de lo que la UdeG les ha brindado.
Entre ellos se encuentra el doctor Mario Rivas Souza, descrito como una institución en el campo de la medicina forense, quien recibirá un reconocimiento por sus 55 años de servicio.
El doctor Rivas Souza, graduado de la antigua Escuela de Medicina en 1952, no se cansa de reconocer a la UdeG, a la Escuela de Medicina y al Hospital Civil, a los que él llama sus tres delirios, haberlo ayudado a realizarse como profesional y como persona. “Me enseñaron a ser yo. Lo que sé, lo que hago y lo que tengo, porque yo me habría podido jubilar hace 25 años y no he querido, porque quien me sostiene, quien me ayuda es la UdeG”.
La historia de esta Universidad ha sido vista pasar por muchos ojos, pero pocos como los de el doctor Rivas Souza, quien se dice satisfecho de la evolución de la Universidad y de cómo ha sido dirigida por quienes han estado al frente.
Forma parte del Servicio Médico Forense del estado de Jalisco desde 1953 y afirma que una de las claves para lograr lo que él ha conseguido es la honestidad profesional.
“Lo primero es la honestidad profesional, porque tú nunca podrás ver en algún periódico que me ataquen por incumplir con mis obligaciones o por prestarme para un acto indebido. Aquí se está fincando el molde de muchos abogados y muchos han sido alumnos míos”.
No piensa en el retiro y se enorgullece de seguir dando clases a sus alumnos de medicina y de derecho. Aunque no se considera a sí mismo un ejemplo, aprovecha cada reconocimiento que se le hace para agradecer a la Universidad, además de hacer un llamado a estudiantes y profesores para respetar su escuela. “Tenemos que despertar en los jóvenes que están estudiando en la Universidad de Guadalajara, que quieran más a su Universidad, le den más cariño y la respeten”.
En la ceremonia en la cual Rivas Souza será reconocido, también homenajearán a otros 693 académicos que han cumplido desde los 25 hasta los 55 años de servicio.

Calidad internacional
Lo que ha logrado la Universidad de Guadalajara va más allá del territorio jalisciense, al ubicarse entre las cinco mejores instituciones de educación superior del país, con estándares evaluados internacionalmente.
“Ya no son sólo apreciaciones internas de los propios miembros de la UdeG. Ahora es importante que sean desde afuera, desde las evaluaciones sistemáticas que avalan estos avances”, indicó el maestro José Manuel Jurado Parres, fundador y director de la Preparatoria 5, quien será reconocido por sus 45 años de servicio.
Hizo énfasis en que la construcción de la Universidad ha sido un proceso difícil y con muchos obstáculos, pues en el camino han aparecido entes externos que pretenden demeritar la grandeza de la UdeG. “Surgen agresiones y tentaciones que desde el ejercicio externo del poder público también han querido incidir en la institución”.
Reconoció que a la Universidad le ha costado trabajo conservar su esencia, sus principios y su soberanía interna. “Aunque ha sido un camino duro, ha logrado sostenerse en sus principios, como una universidad pacifista, sustentada en la legalidad, democrática, tolerante, libertaria, que busca la igualdad a partir de la educación y la cultura”.
Como el doctor Mario Rivas Souza, el maestro Jurado Parres se une al agradecimiento a la máxima casa de estudios de Jalisco por la oportunidad que le brindó de formar parte de esta institución, a la que él considera el cerebro y la guía de una sociedad. “La mejor manera de pagarle a la Universidad es hacer bien las cosas, sin engaños. Nos ofrece la posibilidad única de transformación de una comunidad, a través de la educación”.
El maestro Jurado Parres, quien entre otros cargos fue director de la extinta Oficina de Comunicación Social, de la UdeG, destacó la importancia de la rendición de cuentas por parte de la Universidad a quienes se las han exigido.
“La Universidad ha entregado cuentas. Es el primer lugar en trasparencia. Maneja con respeto sus recursos. Todas las instancias que la han auditado dan cuenta de ello”.

El trabajo continúa
El doctor Adolfo Espinoza de los Monteros Cárdenas fue testigo y parte de la creación de la Red universitaria, clave para dar solución a retrasos importantes que el estado de Jalisco padecía antes de esta descentralización.
Ahora el rector del Centro Universitario del Sur, ubicado en Ciudad Guzmán, está satisfecho de vivir lo que él califica como un momento glorioso para la UdeG.
Reconoce que hace falta seguir trabajando para que la idea de la Red universitaria sea una realidad y evite que los centros universitarios se conviertan en islas.
“Hay trabajo pendiente. Hace falta hacer programas de estudios más universales, volver una realidad el sistema de créditos, para que la movilidad juegue ese papel fundamental dentro de la Red”.
El doctor Espinoza de los Monteros, quien fue parte fundamental en la creación de los centros universitarios de Autlán y Ameca, afirmó que la Universidad es la madre de las universidades en el occidente del país y que ésta ha cumplido con la tarea que la sociedad le ha encomendado.
Entre los aspectos que más agradece es haber sido pupilo de un pilar de la Universidad, como lo fue José Guadalupe Zuno, además de tener la oportunidad de trabajar en la docencia, sobre todo con alumnos de preparatoria, una de las funciones que más ha disfrutado.
“No me cansaré de agradecer formar parte de una universidad tan bien cimentada y tan grande como la Universidad de Guadalajara”.
El rector del CUSur será reconocido por sus 40 años de servicio a la UdeG.