Población presenta trastornos del sueño a raíz de la pandemia

Las personas que tengan problemas para dormir pueden seguir algunas recomendaciones prácticas de experta de la UdeG o, en casos más graves, acudir a consultas o al área de Urgencias del HCG Fray Antonio Alcalde

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En el último año, y a raíz de la pandemia por COVID-19, los casos de insomnio, pesadillas, terrores nocturnos, así como roncopatías o apneas son algunos de los trastornos del sueño más frecuentes entre la población, afirmó Marisela Durán Gutiérrez, encargada de la Clínica del Sueño, adscrita el Hospital Civil de Guadalajara (HCG) Fray Antonio Alcalde.

Los factores desencadenantes han sido el estrés y ansiedad que ha enfrentado la población, ocasionados por la incertidumbre, una mala situación económica, problemas de salud de seres queridos, entre otras, y también ha influido el incremento de peso, el cambio de hábitos alimenticios, así como el sedentarismo.

Se entiende por trastorno del sueño las alteraciones que las personas pueden presentar al dormir durante la noche, y en algunos casos ocurren durante el día, como en el caso de la narcolepsia, mediante la cual las personas tienen dificultades para mantenerse despiertas durante  periodos largos.

Tipos de trastornos

  1. El insomnio es la dificultad para iniciar o mantener el dormir, y tiene como molestia principal una insatisfacción en la cantidad y calidad de sueño. «Puede ser inicial cuando la persona quiere comenzar a dormir; podría también mantenerse, es decir la gente no logra quedarse dormida o la persona tiene despertares prematuros, antes de la hora que debería despertar».

Explicó que las pesadillas son sueños de contenido desagradable, que producen miedo. El paciente suele recordarlos cuando se despierta.

2. En cambio, la sintomatología de los terrores nocturnos incluye taquicardias, sudoración, gritos, miedo intenso, episodios de llanto y rigidez muscular mientras la persona duerme. El paciente puede tener o no un despertar abrupto.

3. Muchas personas han registrado incremento de peso corporal durante la pandemia, lo que propicia el sobrepeso y obesidad, ambos asociados con apnea del sueño y roncopatías.

4. La apnea del sueño es un trastorno respiratorio nocturno caracterizados por pausas respiratorias de más de diez segundos, pueden acompañarse por ronquidos (roncopatías). Afectan al paciente al propiciar que despierte por dejar de respirar y haber una disminución de oxígeno, así como retención de dióxido de carbono.

«Al ocurrir eso de forma continua, noche tras noche, ocasiona que el paciente tenga una mala calidad en el dormir, que la estructura del sueño esté deteriorada, presente cansancio, sueño durante el día, dolores de cabeza y problemas de concentración. Este trastorno se ha asociado con consecuencias como hipertensión arterial y problemas cerebrovasculares».

Las recomendaciones de la experta

Para tratar los casos de trastorno del sueño es importante acudir con el especialista. Las personas no deben tomar medicamentos sin antes acudir a una valoración médica, y es el experto quien debe recetarlos.

Recomendó a la población evitar el alto consumo de café, bebidas alcohólicas y tabaco; y mantener horarios regulares para dormir. Otros consejos son:

  • Desconectarse de la computadora y dispositivos móviles por lo menos una hora antes de dormir, ya que hay estudios que han documentado que la liberación de la melatonina –hormona que sincroniza el sueño- puede retrasarse una hora.
  • Tener un espacio para dormir. Por lo tanto las computadoras e instrumentos de trabajo deben estar en otro sitio de la casa para no transgredir sus horarios de sueño.
  • No es aconsejable que la persona tome tés inmediatamente antes de dormir, sino con la cena, ya que podría despertar la necesidad de orinar, y antes de ser ingeridos la persona debe verificar que no contengan cafeína.
  • Practicar técnicas de relajación profunda de manera previa (como las que suelen recomendar los budistas). Incluyen respirar adecuadamente, relajación muscular progresiva y poner la mente en blanco. Es importante desconectarse de las preocupaciones y evitar llevarlas consigo a la cama.
  • No recargar el estómago antes de ir a dormir. La cena debe ser ligera y balanceada, y no tener alto contenido de azúcares, los alimentos deben consumirse de dos a tres horas antes de ir a dormir. En cuanto al ejercicio, es recomendable por lo menos cuarenta minutos por la mañana para propiciar la relajación del cuerpo.

Las personas que tengan problemas o trastornos del sueño pueden acudir al área de consultas o al área de Urgencias del HCG Fray Antonio Alcalde.