Generación SMS

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Hay una gran incompatibilidad entre alumno y maestro. Son dos generaciones totalmente distintas, y que se comunican en diferentes idiomas. Mientras la manera de impartir clases es la misma desde hace décadas, los alumnos pertenecen a una generación con distintos hábitos emanados de la tecnología, y con los que la mayoría de los maestros no están familiarizados. El resultado es la falta de interés de los alumnos por las clases, e incluso el mal comportamiento en el aula.
Recuerda la maestra Graciela Villegas Manqueros, quien tiene 27 años impartiendo la materia de español a nivel secundaria, cómo ha sido el cambio de los alumnos en las últimas décadas: “Antes eran amenos, tranquilos, más respetuosos, te querían como maestro… eran muy cálidos”. También había alumnos indisciplinados, pero “lo que hacían era aventar papeles, avioncitos… eso era la indisciplina máxima”.
Hoy en día los adolescentes que cursan la educación básica se comportan de una manera en la que el maestro no puede controlar. “En una ocasión me aventaron un bote de Frutsi. El joven adolescente no diferencia qué es faltarle el respeto al maestro, ellos no lo ven así; uno como adulto sí lo ve, porque sabes cuándo no te están poniendo atención, pero ellos no lo ven”.
Efectivamente, las conclusiones de la maestra Villegas las ratifican algunos alumnos, quienes al ser cuestionados sobre cuándo consideran que le han faltado el respeto a sus profesores, difícilmente pudieron responder, hubo incluso quien respondió que nunca.
Es el caso de Paulina Díaz Ponce, de 14 años de edad, que cursa el tercer grado en la Secundaria 4 mixta, después de asegurar que nunca le ha faltado el respeto a sus maestros, admitió que ha utilizado durante las clases artefactos electrónicos como el celular y el iPod, que para los educadores son considerados como distractores, e incluso los prohíben durante sus clases. “Eso es faltarte el respeto, porque no te escuchan, por estar jugando con el celular, o mandándose mensajes”, comentó la maestra; sin embargo, la alumna justifica su conducta argumentando que dichos aparatos, “son vitales”.
Son los llamados gadgets lo que atrae la atención de los alumnos, y no las clases basadas en un sistema tradicional. Un pizarrón, un maestro y un medio de comunicación oral –aseguran algunos estudiantes– ya no funcionan. La misma alumna, Paulina Díaz, comenta que las clases serían más atractivas si se utilizaran métodos tecnológicos: “que fueran por medio de la ‘compu’, el internet y con ‘musiquita’”.
De igual manera la maestra Graciela percibe dichas conductas en sus alumnos, pues argumenta que “a los chicos ya no les atraen los sistemas tradicionales de impartir clase, eso de estarles uno hable y hable, ya no sirve… es un problema generacional, por la influencia de los aparatos electrónicos, son distractores, además de la falta de atención de los padres de familia, que no están al pendiente de sus hijos, porque ahora los dos trabajan, y no están tanto al pendiente de ellos”.

Tecnología incorporada
La investigadora María Luisa Chavoya Peña, del Departamento de educación, adscrito al Centro Universitario de Ciencias Sociales y Humanidades, de la Universidad de Guadalajara, opina que “las nuevas tecnologías más bien son una oportunidad en la educación. Actualmente las vemos como disociadas porque no están del todo integradas, el asunto está en integrarlas en nuestra manera de enseñar”.
Comenta, además, sobre la importancia de la familiarización de las nuevas generaciones con la tecnología en la educación, pues “el sistema educativo proporciona una preparación integral que va a servir para el futuro, pero en eso entra también el empleo, por lo que es importante la relación con la tecnología”.
La utilización de estos métodos novedosos en la educación no desplazará al maestro, asegura la académica, pues “esta relación directa del profesor con los estudiantes no es obsoleta, al contrario, tiene una vigencia, el asunto es revisar el medio por el cual se realiza esa relación”.
Existen incluso en algunas escuelas distintas herramientas novedosas para impartir la clase utilizando recursos tecnológicos, y así atraer la atención de los estudiantes. Hay escuelas públicas y privadas que cuentan con pizarrón electrónico, proyector y computadoras en las aulas, sin embargo, aún sigue habiendo un conflicto porque la mayoría de los profesores no está lo suficientemente capacitado para impartir su clase con dichos medios.
Mientras el profesor se refugia en la biblioteca para preparar su clase, y tiene listo un gis para escribir en el pizarrón, los estudiantes dan clic en el ratón de la computadora y obtienen toda la información que necesitan. Es lo que hace que se comuniquen de distintas maneras, y que no haya empatía entre maestro y alumno.
El Informe global sobre tecnología de la información 2006-2007 publicado por el Foro Mundial de Economía, revela que México ocupa el lugar 49, entre 122 países que conforman el índice de disponibilidad de red, entre los que se encuentra Chile en el 31, Barbados en el 40, Jamaica en el 45 y Brasil en la posición 53.
La tecnología comienza a tomar un lugar importante en el país, pero es la capacidad para manejarla lo que hace falta.
La ausencia de capacitación de los profesores en cuanto al uso de las nuevas tecnologías para impartir sus clases es uno de los principales problemas: “la mayoría de los maestros pertenece a una generación en la que no están familiarizados”, comentó la investigadora Chavoya Peña.
Ahí no termina el conflicto, a pesar de que los maestros tienen menos roce con los recursos tecnológicos, existen datos que revelan que les cuesta más trabajo a los adultos adaptarse a estos, que a un adolescente. “Los estudios marcan que es grande la dificultad que tiene el profesor para utilizar estas tecnologías… los adultos tuvimos que aprender de la tecnología a medida que fue avanzando y creándose esta carretera informática; sin embargo, las nuevas generaciones han nacido ya con toda esta base tecnológica, por lo que ahí tenemos una verdadera brecha”. Mas, cuando esta brecha se acorta, es cuando mejores resultados se han obtenido.
La maestra de secundaria Graciela Villegas, comenta que ha notado un interés mayor en los alumnos cuando el maestro imparte la clase utilizando recursos como una presentación realizada en computadora y proyectada en el aula. “Los chicos se ven más motivados, hasta llevan ellos sus memorias y presentan sus trabajos en las computadoras”.
Es precisamente la disminución de la brecha educativa, el inicio de una posible solución a la incompatibilidad de métodos de aprendizaje entre el alumno y el maestro.
Para la investigadora Chavoya Peña, un sistema educativo eficiente tendría que ser, utilizando los recursos tecnológicos, pero sin descuidar la base del sistema tradicional, que consiste en la transmisión de conocimiento por medio de un profesor. “Lo que tenemos que hacer finalmente, tanto en la educación básica como en la educación superior, es utilizar un sistema híbrido. Utilizar la tecnología de la información junto con las ventajas que nos ofrecen, y seguir los métodos pedagógicos-didácticos que ya tenemos comprobados”.

Recreo en Youtube

Los aparatos tecnológicos han acaparado la atención y las aulas de los estudiantes de educación secundaria. Comenta el alumno Ernesto Casillas García, quien cursa el primer grado de la Secundaria 4 mixta, que “una vez un compañero andaba enseñando un vídeo porno por el celular”, lo cual atrajo la atención de casi todo el grupo, distrayéndolos de sus actividades. Argumenta, además, que su compañero lo hizo durante una clase que estaba aburrida.
En la Secundaria Técnica 89 hubo un caso en el que dos alumnas protagonizaron un video con escenas lésbicas, grabado con un teléfono celular, y que posteriormente fue difundido entre un gran número de alumnos de casi toda la escuela. Ambas alumnas se grabaron besándose, y el video fue difundido por medio de la tecnología Bluetooth, con la que casi el total de los alumnos cuenta en sus teléfonos, y maneja perfectamente.
Muchos de estos videos, con los que se entretienen los estudiantes incluso durante las clases, son publicados en internet. En la página de Youtube abundan y son protagonizados por adolescentes que incluso llegan a aparecer con el uniforme de su escuela.
Son los aparatos tecnológicos un distractor en las aulas que dificulta el aprovechamiento educativo, comenta la maestra Graciela Villegas que “es un problema generacional, por la influencia de los aparatos electrónicos, son distractores, además de la falta de atención de los padres de familia, que no están al pendiente de sus hijos, porque ahora los dos trabajan”.