El norte de la radio

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El programa de radio Rumbo al norte, que transmite Radio UdeG Oco-tlán desde mayo de 2006, ha evolucionado en estos más de seis años al aire. Actualmente es transmitido por el Instituto Mexicano de la Radio (Imer), gracias a la convocatoria de Proyectos Ciudadanos realizada por el instituto y de la que el programa ha sido ganador en dos ocasiones: 2007 y 2012.
Leticia Hernández, maestra del Centro Universitario de la Ciénega y conductora del programa, asegura que dejaron lo local hace mucho.
Acompañan a Hernández, Claudia Contreras, conductora del programa y directora de Radio UdeG Ocotlán y Cándice Carrazco, productora general de la misma emisora y del programa.
En su labor social con migrantes y organizaciones de migrantes, “Rumbo al norte” se ha contactado con reconocidas organizaciones de migrantes.
Algunas de las personas con las que han tenido contacto son Alejandro Solalinde y Dolores Huerta, además de asociaciones como Amnistía Internacional, la Red Interinstitucional Equidad de Género y Migración en Jalisco, el Movimiento Migrante Mesoamerciano, el Instituto para las Mujeres en la Migración (Imumi), la CNDH, FM4 Paso Libre y Fronteras con Justicia, entre otras.
La colaboración entre académicos investigadores y las organizaciones de migrantes hicieron que el programa evolucionara y la experiencia con el Imer ha cambiado el rumbo de los contenidos.
“Tuvimos que salirnos de nuestra área local. El Imer nos pedía eso y nos costó mucho trabajo. Cambió el contenido, los tiempos y el discurso, porque inició con un discurso académico, ya que nuestras fuentes eran sólo académicas. Ahora partimos de los temas que están en la agenda pública. Tocamos los temas como nota, sin descuidar la parte de las asociaciones de migrantes. Estamos también en la agenda de los migrantes”.
Una de las aportaciones del programa para la sociedad tiene que ver con ir más allá de personas en situación de migración. “Hemos hecho partícipe a la ciudadanía de ver la migración no sólo como un fenómeno económico de ida y vuelta, sino como un fenómeno cultural, social, que tiene que ver con la vida completa de todas las personas que se van, que se quedan o los migrantes en tránsito. Decir a la gente que aquí hay una problemática, pero que no es negativa, es algo que tiene que ver con la vida cotidiana de todas las personas, de manera directa o indirecta”.
El programa tuvo, desde el inicio, el concepto del acercamiento social y de dar voz a las organizaciones de migrantes. “A mí me parecía muy rico todo lo que estaban haciendo por las comunidades y esto no se daba a la luz. Comenzamos a ver los empleos que se generaban y las cuestiones de salud, como las enfermedades de transmisión sexual. También buscamos decir a las mujeres: ‘Señora, cuídese, porque su marido viene de tal lugar, quién sabe si tenga sida o hace 10 años que no lo ve’. Queremos atender esa parte de concientizar a la gente: ‘Si se están muriendo en la frontera, no se vayan y si se van, tomen precauciones, las medidas correspondientes’”.
En Estados Unidos las organizaciones de migrantes tienen una larga trayectoria. Hernández cuenta que ellos sí están unidos, vinculados. “Las organizaciones se han acercado a nosotros por ese espacio de voz que les hacía falta. Los migrantes en Estados Unidos han comenzado a juntarse por el interés de apoyar a sus comunidades de origen. Los primeros encuentros que había entre ellos eran familiares, y luego comenzaron a realizar eventos para juntar fondos y enviarlos a la comunidad de origen. Hay muchos clubes de muchos estados. Esos clubes se agrupan en federaciones y estas en confederaciones. Es un modelo de organización que no tienen los migrantes en ningún lugar del mundo. Uno va a los eventos, convive con ellos y se da cuenta que hay una labor altruista detrás de eso y el gobierno de Estados Unidos los reconoce como organizaciones non profit, sin fines de lucro”.
Hernández comenta que uno de los objetivos del programa es “lograr que este espacio sea reconocido por el gobierno mexicano. Me gustaría que tuviéramos la posibilidad de expandirnos a nivel nacional, no nada más a nivel de las regiones del Imer o de Jalisco. O que pudiera llegar a diferentes rincones, en donde de verdad existe necesidad de información sobre migración, para que la gente sepa qué está sucediendo en la frontera”.