Asear patas de perros y gatos con cloro o gel no es recomendable

No es factor de riesgo para COVID-19 el hecho de no limpiar las patas a los perros y gatos después de un paseo, pero para las personas que quieran extremar precauciones, especialista del CUCBA recomendó las toallitas húmedas para bebés

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Foto: Cortesía

Limpiar las patas de perros y gatos con agua clorada, pinol y gel antibacterial puede generar a estas mascotas una pododermatitis traumática que pudiera requerir tratamiento veterinario, aseguró Mario Alberto López Amezcua, académico del Hospital Veterinario de Pequeñas Especies del Centro Universitario de Ciencias Biológico Agropecuarias (CUCBA).

La pododermatitis consiste en la inflamación e irritación de pies y manos de perros, en específico de los espacios interdigitales (entre los dedos) debido a diferentes causas, como exposición a sustancias corrosivas. El tratamiento puede incluir antibióticos, desinflamatorios, antisépticos, cremas lubricantes, y a veces poner vendajes, todo depende del grado de la quemadura, el grado de infección y el tipo de bacterias que pudieran tener.

En redes sociales, y de boca en boca, ha circulado la recomendación de limpiar las patas de perros y gatos con cloro o gel antibacterial para que no introduzcan el SARS-COV2 a las casas, lo que no es recomendable.

Los perros y gatos tienen glándulas sudoríparas en las patas, y cuando las personas les aplican sustancias como las ya mencionadas, les irrita la piel, dijo el especialista y añadió que las membranas interdigitales son muy delicadas y suaves, por lo que pueden lesionarse fácilmente.

Mencionó que muchas veces el cloro que se utiliza no está bien diluido, y puede ocasionar quemaduras en la piel y dañar las vías respiratorias en los humanos. En el caso de los perros y gatos, el cloro lo perciben de una manera muy penetrante. La dilución tendría que ser lo suficiente elevada para que no sea agresiva, es decir, 10 mililitros de cloro en aproximadamente en doce o catorce litros de agua.

Fotografía: Cortesía

Advirtió que no se debe usar jabón perfumado, que contiene sosa cáustica, ni detergente porque es también muy irritante para las mascotas.

En el caso del Lyson, que está hecho con sustancias químicas para el medio ambiente, o el Pinol, también pueden afectar a las mascotas.

Explicó que en el piso los virus se deterioran rápidamente. En el caso del SARS-COV2 es un virus RNA que no resiste la desecación, la humedad, ni los cambios bruscos de temperatura, entonces es muy difícil que un perro se lleve el virus en las patas.

El especialista señaló que no es factor de riesgo para COVID 19 el hecho de no limpiar las patas a los perros y gatos después de un paseo, pero para las personas que quieran extremar precauciones, recomendó las toallitas húmedas para bebés.

Explicó que hay algunas espumas que recomiendan algunos veterinarios para la limpieza en seco, y evitar el baño constante del perro o gato cada ocho días, lo que puede generar caída de pelo patológica.

Recomendó, en el caso de los perros, bañarlos cada mes, para un pelaje más lustroso y brillante, sedoso y dócil.

Los perros y gatos no contagian el COVID-19

El especialista señaló que no hay evidencia científica de que perros y gatos contagien el COVID-19 a humanos. Las noticias que han manejado al respecto algunos medios de comunicación son sensacionalistas.

Detalló que el caso del perro que murió en Nueva York aparentemente de coronavirus, el veterinario que lo atendía determinó que la causa fue insuficiencia cardiaca. Se trataba de un perro que tenía problemas de salud por la edad y no se pudo comprobar que tuviera COVID-19.