En Jalisco, alrededor del 60 por ciento de la población de adultos mayores padece más de una comorbilidad, ya sea diabetes con hipertensión, que es lo más común; o diabetes con hipotiroidismo; enfermedades coronarias con hipertensión, o la obesidad, que es un factor extra que no favorece al sistema inmune, ya que propicia en éste una respuesta deteriorada.

Por ello, las personas de la tercera edad se encuentran entre los grupos más susceptibles y que puede tener peores pronósticos frente a un contagio por Covid-19, así lo demuestra el comportamiento de la enfermedad en Italia y China, afirmó Lidia Jacqueline Bañuelos Becerra, académica del Departamento de Ciencias de la Salud, del Centro Universitario de Tonalá (CUTonalá).

La especialista en Medicina Interna y Geriatría señaló que la susceptibilidad a este nuevo coronavirus en este sector de la población está relacionada con la inmunosenescencia, que es una deficiencia del sistema inmune propia de la edad, y con patologías como la diabetes, hipertensión, obesidad, enfermedad coronaria, insuficiencia cardiaca, enfermedades renales, así como enfermedades oncológicas, todas frecuentes en los mayores de 65 años.

En el estado hay 627 mil 823 personas de 65 años o más, que representan alrededor del 7.5 por ciento de la población de Jalisco, y en México, hay nueve millones 763 mil 558 personas en el mismo rango de edad, lo que representa también alrededor del 7.6 por ciento de la población, agregó Patricia Noemí Vargas Becerra, jefa del departamento de Ciencias de la Salud, del Centro Universitario de los Altos (CUALTOS).

Bañuelos Becerra recordó que el Covid-19 puede ocasionar enfermedad leve, como gripe con tos o fiebre y progresar en grupos susceptibles, como los adultos mayores, a una neumonía grave con dificultad respiratoria. En este punto la fiebre es persistente, hay ahogos o dificultad para respirar, y el paciente puede necesitar aislamiento en el hospital y, si empeora la disnea, cuidados de terapia intensiva con entubación.

Si un adulto mayor supera el Covid-19 corre el riesgo de quedar con una secuela pulmonar, es decir fibrosis, una cicatriz que deja la neumonía por la inflamación y destrucción que hay en pulmones.

“El pronóstico es muy reservado. Pueden recuperarse o quedar muy deteriorados en su funcionalidad por el resto de sus días y llegar a depender de oxígeno suplementario en sus domicilios, y algunos vivir conectados a un tanque de oxígeno o tener que utilizar inhaladores de por vida para mejorar su oxigenación”.

En Italia casi seis de cada 10 infectados tienen ochenta años o más y casi nueve de diez que han muerto por Covid-19 tenían setenta años o más. En el caso de China, dos de cada diez que murieron por esta causa eran mayores de ochenta años.

Fuente: BBC con información del Centro Chino para el Control y prevención de enfermedades.

Preocupante mayores de 60 años sin servicios de salud

Otro factor muy alarmante, es que el segmento de población mexicana y del estado de 60 años o más, no tiene cobertura a servicios de salud, como IMSS, ISSSTE u otros. Lo cual la convierte en una población más vulnerable, agrega Vargas Becerra.

Destacó que en Jalisco hay 116 mil 558 personas de sesenta años o más que no tienen acceso a servicios de salud, y si a esta cifra se le agrega los que tenían Seguro Popular quienes ya no cuentan con el mismo, esa cifra sube a 360 mil 423.

En el caso de México hay un millón 665 mil 666 personas de 60 años y más sin cobertura de salud, y si a eso le agregamos los que tenían Seguro Popular, y que no se sabe qué pasa con ellos, suben a 6 millones 76 mil 338.

El reto es cómo se les va a dar acceso a servicios de salud en el momento en que sea necesario, y recordó que el estado es el garante de cuidar el derecho a la salud de la población.

Debe haber claridad para las personas de 60 años y más para que sepan qué hacer. Destacó que hay una línea telefónica de atención las 24 horas para solicitar atención, pero hay que asegurar que la población sepa que si no tiene acceso a servicios de salud, será atendida.

Estas personas entonces tienen una doble vulnerabilidad: por la forma en que se está presentando la enfermedad, al afectar a este segmento, que se agrava en los casos que presentan diabetes, hipertensión o alguna enfermedad cardiovascular; y además, por el hecho de que muchos no tienen servicios de salud.

Recomendaciones para los cuidadores o acompañantes de adultos mayores

  • Debe haber, de preferencia, solo una persona conviviendo con el adulto mayor, y no hay que dejar que éste entre en contacto con niños, ya que los pequeños pueden ser portadores asintomáticos y contagiarlo.
  • La persona que convive o cuida al adulto mayor debe lavar sus manos hasta la zona de las muñecas de manera frecuente con agua y jabón, por lo menos durante veinte segundos, poniendo atención a las uñas y los dedos. Es recomendable que el cuidador o acompañante no use joyas, pulseras y relojes.
  • En caso de no tener agua disponible debe usar alcohol o alcohol en gel para desinfectar las manos.
  • Es recomendable no tocar ojos, nariz, ni boca con las manos.
  • El cuidador o acompañante, al toser o estornudar, deben cubrirse la boca con la parte interior del brazo.
  • La persona que está al cuidado del adulto mayor debe tener el menor contacto posible con gente que puede ser portadora de la enfermedad y debe salir lo menos posible a la calle. Por ello debe haber en casa el suficiente abastecimiento de alimentos y medicamentos, de manera que se eviten las salidas frecuentes a supermercados y farmacias.
  • Los adultos mayores no deben ser saludados de beso.
  • Los objetos de plástico, de madera, las andaderas, el bastón, los cajones, las agarraderas de las puertas deben ser constantemente desinfectadas y limpiadas, ya que personas asintomáticas o con enfermedad leve pueden dejar ahí el virus.

Medidas para adultos mayores

  • Una dieta adecuada alta en fibras, frutas, verduras, consumo limitado de carbohidratos y evitar las grasas saturadas. Los platos deben ser balanceados.
  • Hacer ejercicio, ya que las personas que se ejercitan tienen más defensas que las sedentarias.
  • Buen dormir, por lo menos ocho horas.
  • Evitar el estrés, ya que baja el sistema inmune.
  • El adulto mayor debe lavarse las manos después de ir al baño, después de tener contacto con cualquier superficie que pueda estar infectada, antes de tomar sus alimentos, de tocarse la cara y cuando vaya a tomar medicamentos.