Sustentabilidad académica

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La educación superior es un proceso formativo que está directamente relacionado con la productividad nacional, porque sirve para fortalecer la necesidad del personal que es requerido para operar las diferentes posiciones profesionales que resuelven las necesidades más sentidas socialmente.

Generalmente el desarrollo de la educación superior se concentra en las universidades, ya sea públicas o privadas. En definitiva, aquellas instituciones de educación superior que ofertan los mejores programas serán las que, competitivamente, sean la referencia para los sectores industriales y gubernamentales que requieren personal con perfiles muy especializados.

Para lograrlo, no basta solamente con tenerlo presente de forma local. Nos desarrollamos en un mundo globalizado, y como tal es indispensable que sea tomado en cuenta. Tanto la innovación como la creatividad deben catalizar las transformaciones que las modernidades reclaman. HAY QUE SALIR DE NUESTRO MARASMO.  Dejemos atrás los atavismos que nos impiden aportar soluciones reales. Ya basta de vivir y sobrevivir como parte de un entorno donde no pasa nada y, aunque no lo podamos apreciar de forma directa, seamos irremediablemente rebasados por otros que sí se atreven a ofertar mejores alternativas.

No podemos soslayar nuestra propia responsabilidad. Las instituciones de educación superior forman parte de la avanzada social que tiene que demostrar una evolución que sea capaz de corresponder, de forma sustentable, a los reclamos académicos y políticos que maticen nuestros espacios sin fronteras.

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