Susana Romo

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La compañía A la Deriva Teatro ha trabajado para llevar obras a públicos jóvenes, Susana Romo habla de la importancia de que exista una oferta que dignifique el presente de los bebés.

¿Qué los mueve para crear una oferta dirigida sólo para bebés?
Quienes tienen entre cero y tres años son parte del rango de edad más olvidado en muchos aspectos: no hay atención más que en el ramo de la salud por medio de los programas estatales, pero nada más; no hay una preocupación por la importancia de atender a quienes tienen esta edad. Queremos visibilizar esto, así como ponerlo sobre la mesa ante las instituciones y la sociedad en general. Las familias han respondido muy bien, seguimos atendiendo mensajes vía redes sociales cada dos minutos, porque hay una necesidad de que existan espacios respetuosos para los niños. Sabemos sus necesidades: que se mueven, que lloran, que necesitan espacios seguros e higiénicos. Procuramos crear un espacio para una tribu de comunidad en la que los papás lleguen con sus hijos y se sientan acompañados los unos con los otros.

Estos espectáculos hacen que el pequeño crezca de la mano con el teatro, ¿consideran que están formando a futuras audiencias?
Claro, es una manera de gestar espectadores, pero el acento está en su presente, se trata de la lucha por ellos ahora. Hay que reconocerlos como ciudadanos con derechos y con capacidad para vivir una experiencia estética sin ningún problema. Los niños viven el teatro como cualquier otro espectador: lo siguen, juegan y se emocionan. Una de las discusiones es que si se acordaban o no de la obra; la respuesta es que todos somos aquello de lo que nos acordamos y no nos acordamos, las vivencias de entre los cero y tres años nos acompañan siempre, aunque aparentemente no nos acordemos y lo vivamos de los recuerdos de los demás, pero eso es parte de nuestra vida y nos conforma como adultos.

Ante la situación que ocurrió en Estados Unidos, donde fueron apartandos de sus padres a los hijos de migrantes detenidos, ¿cómo eso normaliza que los pequeños sean despojados de vivir en paz?
Esos niños no volverán a ser los mismos, el estar enjaulados y separados de su familia los marcará para siempre. Es tristísimo porque, entre otras cosas, implica un retroceso que nos lleva a volver a ver imágenes de violencia contra los niños. Estas acciones son de un criminal, me parece que esto es lo más horrible que ha hecho y eso es lo que es el presidente de los Estados Unidos, un criminal, pues los está separando de sus padres y permite que los niños sufran. Ojalá que las instituciones reaccionen y metan presión. Por nuestra parte queremos que el FITPA esté dedicado a Tadeo, porque debemos no olvidar al bebé de ocho meses de edad que murió en Guadalajara tras un acto de violencia, la intención es dedicar todo el festival a él, pero luego vienen estas imágenes y tampoco debemos dejar de nombrar lo que están viviendo esos niños. Nuestra intención es contrarrestar eso y ojalá nos ajustara para hacer algo inmediato.

¿Los egresados de teatro conocen sobre la creación de obras pensadas para los menores?
Hay mucho desconocimiento porque si de por sí el teatro para niños es una especialización, el teatro para bebé es una subespecialización que implica conocer muchas cosas que se deben cuidar. En los tres años que lleva el FITPA hemos ofrecido talleres realizados por creadores que tienen experiencia trabajando con bebés. Este año tendremos una videoconferencia con Bárbara Köllin, que es una alemana especialista en teatro para los primeros años. El festival también intenta generar un espacio de preparación para los creadores que quieren trabajar con bebés. Hace falta que las escuelas integren asignaturas para trabajar con audiencias jóvenes, ya sea para adolescentes y niños.