Prevenir la pandemia

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Emergencias como la que enfrenta México a causa de los huracanes Ingrid y Manuel, ocasionan un incremento en el riesgo de aparición de enfermedades diarreicas agudas transmitidas por aguas y alimentos. Una de las principales causas es el difícil acceso a agua potable.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Organización Panamericana de la Salud (OPS), mantienen desde el 2 de noviembre de 2012 una alerta epidemiológica por cólera en Haití, República Dominicana y Cuba, a la cual se sumó México desde el pasado 26 de septiembre y de nueva cuenta el 1 de octubre, debido a que en el estado de Hidalgo se habían confirmado un fallecimiento y 42 contagios, y dos más en el Distrito Federal. En Jalisco —hasta el cierre de esta edición— no se han dado a conocer casos de esta enfermedad causada por la bacteria Vibrio cholerae.

La hipótesis hasta el momento es que los contagios que existen en el país son importados del Caribe. Por ejemplo, Haití ha registrado más de 610 mil casos y 7 mil muertes. El director del OPD Hospital Civil de Guadalajara, Héctor Raúl Pérez Gómez, considera que “existe la posibilidad de que los 46 que se han reportado hasta el día de hoy sean casos importados, porque es el mismo subtipo de la bacteria, conocido como O1 de la variedad ogawa. Por ello se cree que es una extensión del brote epidemiológico que tiene el Caribe, y hasta el momento no hay indicios de que los casos hayan surgido en México o que el país los haya exportado”, destacó el infectólogo.

En 1991 se registró un gran contagio al que la OMS llamó “La epidemia de las Américas” ya que el cólera se propagó tan rápido en el continente durante ese año, que causó casi 400 mil casos notificados y más de 4 mil defunciones en 16 países. 

Pérez Gómez informó que todas las instituciones de salud están obligadas a realizar “un estudio microbiológico” de todos los casos que se presentan con un síndrome diarreico, con el fin de evitar más contagios. “Reportamos todos los casos de diarrea, independientemente de si se trata o no de cólera”.

Por su parte la coordinadora estatal del Programa de prevención y control del cólera de la Secretaría de Salud Jalisco (SSJ), María de los Ángeles Valdez Luna, dijo que “debido al riesgo por la circulación de la bacteria en otros estados de la república mexicana, se han fortalecido las acciones de vigilancia en agua blanca y negra, en alimentos y el monitoreo de la cloración”.

A pesar de que la población no debe alarmarse, es necesario que lleve a cabo todas las medidas de prevención, ya que el cólera es una enfermedad que puede diseminarse con facilidad, principalmente cuando las condiciones climatológicas y de acceso a agua segura no son las mejores.

Esta enfermedad infecciosa se transmite por agua y por alimentos contaminados con materia fecal. A pesar de que el último caso en Jalisco fue en el 2001 (año el que falleció una mujer de 36 años en el municipio de Tlaquepaque), la SSJ exhorta a la población a no consumir alimentos crudos como pescados y mariscos —que suelen prepararse a base de limón— así como mantener una estricta higiene, principalmente quienes manejan alimentos. También es pertinente agregar pastillas de cloro a los tinacos o sitios donde se almacene agua.

De acuerdo a la OMS, es recomendable que los países donde no se han registrado casos de cólera mantengan un monitoreo permanente de las tendencias de enfermedades diarreicas agudas, principalmente en adultos, e implementen la notificación inmediata de todo caso sospechoso y su confirmación en laboratorio. En caso de brote, el organismo internacional exhorta a intensificar la búsqueda activa de casos, el análisis semanal de los registros y defunciones por edad, sexo, ubicación geográfica e ingreso hospitalario. Por su parte, la OPS informó que “la medida más sostenible para proteger a las poblaciones del cólera y otras enfermedades diarreicas epidémicas transmitidas por el agua sigue siendo el mejoramiento del abastecimiento de agua y el saneamiento. Sin embargo, este planteamiento puede resultar poco realista para aquellas poblaciones más pobres”, explica en un comunicado.

El director de los nosocomios universitarios considera que una vigilancia oportuna y la educación para la salud “pueden evitar una epidemia nacional”.

Dengue, aumentan en 100 por ciento los casos
Manipular al mosquito transmisor del dengue con el fin de que sea más susceptible a los insecticidas, y por lo tanto controlarlo más fácilmente puede sonar imposible, pero países del Caribe y Sudamérica ya realizan este tipo de investigación.

En opinión del doctor Pérez Gómez: “La hipótesis es que el vector ahora tiene capacidad para volar a mayor altura y por ello no solamente es un problema de la costa sino también de las ciudades como Guadalajara. Por ello necesitamos estudios entomológicos para que los científicos nos digan las nuevas características físicas y genéticas que tiene el vector, e incluso sus capacidades para resistir a los insecticidas”.

Enfatizó la necesidad de fortalecer la colaboración entre la autoridad sanitaria y los investigadores, con el fin de obtener resultados prácticos y saber cómo actuar ante el Aedes aegypti en el futuro.

Las condiciones climatológicas que prevalecen en Jalisco (altas temperaturas, lluvias y humedad) son un factor que ha ocasionado mil 136 casos de dengue hasta la semana número 38 (correspondiente al periodo del 15 al 21 de septiembre). Esto significa un incremento de casi el doble en el número de enfermos confirmados con relación a la misma semana del 2012, cuando se contabilizaban 578, de acuerdo a datos proporcionados por la SSJ.

La preocupación para las autoridades de salud es que el número de casos hemorrágicos se siga incrementado, debido a que aquella persona que tuvo la infección por el virus del dengue tipo clásico, cuando vuelva a tener contacto con la enfermedad tendrá mayor riesgo de adquirir el tipo hemorrágico, y por ende la posibilidad de muerte aumenta. Hasta el momento se han confirmado 181 de este tipo.

Con el objetivo de que no se incrementen los casos, la SSJ a través del Programa de dengue, coordinado por Miguel Ángel Contreras, realiza fumigaciones y nebulizaciones con el insecticida clorpirifo, además de control larvario, eliminación de criaderos y de cacharros en colonias en que han detectado un importante número de casos probables y confirmados (Ver recuadro).

Las lluvias han propiciado muchas condiciones adversas y con ello el aumento en los casos de dengue. De ahí que las acciones de tipo preventivo se deben realizar directamente en los hogares con la eliminación de criaderos potenciales”, dijo el funcionario.

Pérez Gómez consideró que “la información se debe seguir brindando a la población, ya que la participación comunitaria es fundamental y por lo tanto debe ser más decidida. Mantener nuestros hogares libres de cacharros es fundamental, de tal manera que es urgente que la población entre a un esquema de mayor compromiso”.