Los riesgos del deporte sin planeación

    591

    La práctica de la actividad física sin una planeación y revisión adecuadas, puede provocar diversas complicaciones cardiovasculares e incluso la muerte, situaciones que a decir de los especialistas podrían ser prevenidas.

    Si bien es cierto que la actividad física ofrece diversos beneficios para la salud, esto solo se logrará con una preparación adecuada, señala el cardiólogo de la Universidad de Guadalajara, Gustavo Pineda Nava.

    “Desgraciadamente tenemos muchos aspectos que tratar en este sentido. La programación del ejercicio debe ser bien llevada, sobretodo cuando intentamos hacer algo a nivel competitivo. Si yo me pongo a caminar, no es lo mismo que me ponga a trotar pensando entrenarme para ir a un medio maratón o maratón. Son cosas muy diferentes”.

    Por ello es recomendable que las personas antes de realizar cualquier tipo de actividad física se realicen una valoración médica, para posteriormente practicarla con una programación de la actividad bien establecida y gradual, y no empezar sin saber dónde y cuánto ejercicio hacer.

    “Desgraciadamente no es común que las personas acudan a esta valoración.  Sucede muy frecuentemente a nivel de competencia en medios maratones y maratones, en los que vemos que llegan personas a la meta muy mal por no haberse entrenado correctamente. Incluso hasta en aspectos que van desde los tenis que deben usar”.

    La llamada muerte súbita se ha presentado en diversos escenarios del deporte, tanto en el plano profesional como en el sector amateur, en el que muchas personas realizan actividad sin saber cómo están, con lo que ponen en riesgo su salud, a pesar de estar aparentemente sanos.

    “Hablar de muerte súbita es entender que se presenta en dos grandes grupos de edad: en menores y mayores de 35 años. En los menores las principales causas son enfermedades congénitas del corazón y en los mayores de 35 la principal causa es el infarto agudo al miocardio, por una arterosclerosis coronaria”.

    En los casos del mal congénito son enfermedades con las que se nace y muchas de éstas se manifiestan entre los 14 y arriba de los 20 años. Si la persona en ese periodo realiza actividad física de alto rendimiento puede aumentar las posibilidades de que se presenten problemas cardiovasculares graves.

    “Se presenta por no diagnosticarse, y lamentablemente en algunos casos las personas que ya fueron notificadas de algún padecimiento hacen caso omiso de la recomendación, con resultados fatales”.

    Ante esto indica que la revisión médica consistiría en principio en una valoración e interrogatorio del médico al paciente para conocer qué antecedentes tiene, porque conlleva a la posibilidad de que pudieran padecer una enfermedad congénita, y a partir de eso, realizar exámenes tradicionales de laboratorio para conocer niveles de colesterol, glucosa, entre otros. Por ejemplo, un electrocardiograma, el que refleja situaciones que indican o no algún problema que ponga en riesgo la vida de la persona.

    “Aunado a esto hay dos estudios que pedimos: la prueba de esfuerzo y un ecocardiograma para tener un conocimiento más amplio, sobre todo en personas de alto rendimiento. No es lo mismo alguien que trote diario 40 o 50 minutos, a una persona que realiza cuatro o cinco horas de deporte a intensidad alta seis días a la semana”.

    Explicó que en ocasiones el costo que implica esta prueba es la limitante para realizarla y queda inconclusa la valoración, a pesar de que con ésta el médico puede conocer cómo está funcionando el corazón y cómo responde el cuerpo en general ante la actividad física.

    “Con ella podemos determinar y hacer recomendaciones específicas. Lamentablemente no es habitual que la gente vaya a hacerse estos estudios. La recomendación es que al menos se realicen los exámenes de laboratorio, revisión y electrocardiograma, que es lo más básico para ver cómo están”.

    Guerreros de fin de semana
    Cada fin de semana, las unidades deportivas y clubes lucen llenos de equipos de futbol de diversas ligas que existen en la ciudad, cuyos integrantes en muchos casos es el único día que realizan actividad física. Esta costumbre, al contrario de lo que pudiera pensarse, puede ser más riesgosa que no practicar dicha actividad.

    “Son personas que toda la semana trabajan, no hacen nada de actividad física y el sábado van y juegan futbol. En ese partido hacen un esfuerzo de gran intensidad y no están preparadas para eso. Un día de hacer actividad no es bueno, ni prudente. A veces padecen obesidad, hipertensión, diabetes, y terminando el partido se toman la cerveza, consumen una dieta mala y no tienen preparación física. Eso incrementa la posibilidad de un evento cardiovascular. Cuando la persona está enferma y no lo sabe, y realiza actividad física, la posibilidad de muerte súbita es siete veces mayor a si no hiciera deporte”.

    Síntomas
    El especialista señaló que los principales síntomas de algún problema cardiovascular son: palpitaciones, mareos, desmayo, falta de aire o dolor en el pecho, especialmente si aparecen durante la actividad física.

    “En lo que respecta a la miocardiopatía hipertrófica, principal causa de muerte en menores de 35 años, en el 50 por ciento de los casos la enfermedad no da síntomas y se manifiesta con la muerte súbita”.
    Pineda Nava exhortó a la población a revisarse y así poder disfrutar de los beneficios que proporciona la actividad física.

    Muerte súbita en el deporte
    La muerte súbita es la aparición repentina de un paro cardiaco en una persona que aparentemente se encuentra sana y en buen estado. Su principal causa es una arritmia cardiaca llamada fibrilación ventricular, que hace que el corazón pierda su capacidad de contraerse de forma organizada, por lo que deja de latir.

    El 28 de agosto de 2007, Antonio Puerta, defensa del Club Sevilla, murió a los 22 años, tras varios paros cardíacos mientras jugaba un partido de liga.

    El 16 de noviembre de 2009, Antonio de Nigris, futbolista mexicano, quien militó en Monterrey y fue parte de la selección mexicana, falleció a la edad de 31 años víctima de un infarto al corazón, cuando formaba parte del equipo AE Larisa, de Grecia.

    Érick García Ramírez, de 34 años, falleció a causa de un infarto masivo durante el maratón de la Ciudad de México 2015. El corredor se desvaneció cerca del kilómetro 35 de la prueba, consistente en 42.195 kilómetros.

    El futbolista Fabrice Muamba, en marzo de 2012, estuvo muerto durante 78 minutos y logró recuperarse. El exjugador del Bolton se derrumbó en el terreno de juego y tras la recuperación tuvo que retirarse de la actividad profesional.

    Artículo anteriorUn nuevo espacio para la danza
    Artículo siguienteEconomía y fisco. El innombrable