Fernando del Paso Premio Cervantes

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Narrador profuso, Fernando del Paso ha encontrado en los sonetos una manera de economía que parece cercana a la perfección. Son apenas cuatro novelas las que ha escrito, sin embargo le han llevado toda su vida. Y no es para menos, pues sus obras —José Trigo (1966), Palinuro de México (1977), Noticias del Imperio (1987), Linda 67. Historia de un crimen (1995)— son de las más extensas e intensas de nuestra literatura, que abordan desde la ficción los panoramas históricos de nuestro país.

En su poesía —Sonetos de lo diario (1958), De la A a la Z (1988), Paleta de diez colores (1990), Sonetos del amor y de lo diario (1997), Castillos en el aire (2002), PoeMar (2004)— se ha detenido a mirar de manera más detallada la vida; en sus obras de teatro —La loca de Miramar (1988), Palinuro en la escalera (1992), La muerte se va a Granada (1998)— ha prolongado la existencia de sus novelas; en su pintura es el detalle lo que hace que su vida sea una de las más ricas, y sus ensayos —El coloquio de invierno, con Carlos Fuentes y Gabriel García Márquez (1992), Memoria y olvido. Vida de Juan José Arreola (1920-1947) (1994), Viaje alrededor de El Quijote (2004), Bajo la sombra de la historia. Ensayos sobre el islam y el judaísmo (2011)— nos permiten contemplar sus preocupaciones intelectuales y literarias.

Más allá también ha escrito cuentos —Cuentos dispersos (1999)— y el detalle nos recuerda que Fernando del Paso, quien este próximo 23 de abril, en España, recibirá el Premio Cervantes, es uno de los escritores más dotados de la literatura hispanoamericana y que es de los pocos autores que podemos ver aquí, caminando en las calles de Guadalajara o en los espacios de la Biblioteca Iberoamericana Octavio Paz de la Universidad de Guadalajara, donde es director.

La experiencia de ver pasar por ciertas calles a Fernando del Paso es una muy importante, pues su presencia está pletórica de lo que nos hace humanos: el lenguaje. Y más: es un acervo viviente de la lengua castellana que lo corona con el premio más importante en nuestra lengua…