Exigen seguridad

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México y Jalisco no son exentos a esta nueva ola de protestas, que ha interesado tanto a la política como problemáticas económico-sociales y la violencia que azota al país. El descontento entre los jóvenes, y sobre todo su organización a través de las redes sociales, han caracterizado el movimiento “YoSoy132” en las pasadas elecciones, pero anteriormente ya habían surgido iniciativas cibernéticas a favor del voto nulo, o movimientos por la paz como “No Más Sangre”.

Ahora, la desaparición de algunos adolescentes presuntamente ocurrida en una plaza comercial en Guadalajara, propició que la sociedad civil jalisciense se organizara a través de las redes sociales para realizar una protesta pacífica y no acudir a dichos centros el pasado sábado.

En la red circuló un texto que llamó a comerciantes a unirse para exigir a las autoridades seguridad para quienes acudieran a sus negocios.
Al respecto, el investigador del Departamento de Estudios Políticos, del Centro Universitario de Ciencias Sociales y Humanidades, doctor Carlos Villa, comentó que el llamado a la protesta es un síntoma de la preocupación social por la ola de violencia que vive Jalisco desde hace varios meses, lo cual resulta “altamente preocupante”.

“Lo justifico porque la sociedad está alarmada por la violencia que nos causa espanto y terror. Es necesario pensar que es el primer caso que se presenta en un centro comercial, lo cual tampoco han confirmado las autoridades. Es correcto decir que en los estacionamientos de estos sitios sí hay robos y otros delitos. Incluso en las calles cercanas, pero afirmar que en su interior existe peligro puede traer serias consecuencias”.

Reiteró que “es un factor negativo mostrar a estos lugares como zonas inseguras, cuando no estamos seguros de que lo sean”. Por el contrario, propuso que como sociedad pongamos mayor interés en otros problemas alarmantes que hemos olvidado.

El especialista afirmó que la unión social y esta nueva forma de respuesta es legítima, ya que la sociedad “no quiere que Jalisco se convierta en otro Guerrero, en otro Michoacán, o en otro Durango. Es una tendencia siniestra que se suma a otros problemas sociales, como el desempleo y el abandono social de la juventud”.