Esclarecer los hechos

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Absurdo. Es lo que repiten varias veces, atónitos, algunos compañeros de Ricardo de Jesús Esparza Villegas, estudiante de 23 años del Centro Universitario de los Lagos encontrado muerto el domingo pasado, 19 de octubre, en el patio de un domicilio particular de Guanajuato.

Vestidos de negro, la cabeza gacha y los ojos opacados por el llanto y la incredulidad, son varios los jóvenes que permanecen sentados o parados, inmóviles, afuera del domicilio de la familia de Ricardo, en Zapopan, donde está siendo velado. Más allá una patrulla de la policía estatal está estacionada a prudente distancia. “Nadie se lo esperaba”, dice uno de los chicos, sacudiendo la cabeza.

Es martes 21. La casa humilde, de ladrillo sin enjarrar y con el piso de arriba en construcción, está repleta de flores, parientes y conocidos del joven estudiante de la UdeG. “Es absurdo lo que dijeron, que se metió a robar a una casa y se cayó de la azotea”, dice un chico de Lagos de Moreno, que no revela su nombre pero que sostiene ser amigo y compañero de generación de Ricardo. “Tiene toda la cara moreteada”, continúa, hablando del cadáver. “Moretones en los cachetes y el labio inferior está todo ladeado, como si hubieran querido arrancárselo”.

La primera versión que salió en un medio informativo de Guanajuato el 20 de octubre, hablaba de que el joven había sido encontrado muerto el domingo en la mañana por una mujer en el patio de su casa, donde se habría caído de una azotea, desde una altura de tres metros. Allí, según el medio, yacía en posición fetal y con un golpe en la parte derecha de la cabeza. El domicilio se encuentra en el callejón Peña Grande, en la periferia de la ciudad, muy lejos de donde Ricardo fue visto por última vez por sus compañeros, con quienes había ido a Guanajuato para asistir al Cervantino.

Con dos camiones, de manera espontánea cerca de 80 estudiantes se organizaron el sábado antepasado para acudir al Festival. “Salimos hacia el Cervantino aproximadamente a las 2 y media”, relata Daniel de León, un testigo de los hechos que declaró ante la Procuraduría de Justicia de Guanajuato. “Fuera de la central camionera era nuestro punto de reunión. Cerca de las 5 de la tarde agarramos un camión urbano para llegar al centro de la ciudad. Un compañero estaba indispuesto por molestias en el estómago y tuvimos que detenernos a cuidarlo. Nos desplazamos hacia una fuentecita a escasos 50 metros de la parada”.

En un determinado momento Ricardo fue al baño, agrega, y fue cuando dos agentes se le acercan y le hacen a Daniel y al otro compañero unas inspecciones de rutina y les dicen que se retiren. “Para esto llega Ricardo y lo interceptan otros dos policías; uno lo toma por detrás del cuello y otro del brazo y se lo llevan detenido”.

A Daniel otros dos agentes no le dejan acercarse, “entonces yo corro a darle la vuelta a la cuadra para localizarlo y ver en qué patrulla lo suben, pero desgraciadamente no pude verlo. Fue la última vez que lo vi con vida”.

Daniel sostiene que los compañeros fueron reiteradas veces durante la noche y la madrugada a la Procuraduría y a comandancias a denunciar la detención y desaparición de Ricardo, y donde siempre le contestaron que no estaba registrado.

El alcalde de Guanajuato Luis Gutiérrez Márquez, dijo en entrevista particular con el rector de CULagos, Armando Zacarías, que la versión del robo no la suscribieron ellos sino que la atribuyen a una interpretación de los medios.

El Rector General de la Universidad de Guadalajara, Itzcóatl Tonatiuh Bravo Padilla, en rueda de prensa el pasado jueves dijo que el gobernador de Guanajuato, Miguel Márquez, ofreció apoyo para la investigación, a lo cual él respondió que la comunidad de la UdeG le pedía que actuara dentro del estado de derecho y que se esclareciera lo que había sucedido con una investigación objetiva. Dijo que la Universidad está dando todo el apoyo a Daniel y a la familia de Ricardo, y asimismo reiteró la disponibilidad para seguir colaborando en las investigaciones sobre el caso. Hizo un llamado además para que cesara la criminalización del estudiante fallecido, y del testigo y sus compañeros.

Pues como señaló Guadalupe Salas, profesora de CULagos quien está asesorando jurídicamente a Daniel, el personal de la Procuraduría de Justicia de Guanajuato que le tomó la declaración en CULagos, “donde se le dio todas las facilitaciones para llevar a cabo su trabajo, fue muy  inquisidor, al grado que se tuvo que llamar la atención sobre esta situación”.

“Estamos impresionados con lo que pasó y preocupados por la integridad de mi hijo, que pueda pasar algo más”, dijo el padre de Daniel.

“De manera inmediata se entra en una sensación de confrontación que elude los aspectos fundamentales, y nosotros vamos a tratar de darle seguimiento a esto con inteligencia”, especificó Bravo Padilla.

El Rector General indicó que no está señalando a la policía como responsable, sino que “lo que estamos haciendo es señalar que si malos elementos actuaron de manera criminal, lo mejor es que las propias corporaciones lo esclarezcan y los saquen, para que no quede empañado el nombre de una corporación”.

Lo importante, cuanto antes, era limpiar el nombre de Ricardo, dijo Bravo Padilla.

“No hay ningún elemento que vincule a Ricardo como un muchacho con problemas, o un muchacho irresponsable o con una faceta delincuencial”.

Daniel, con la voz entrecortada, concluyó: “En estos momentos de dolor y de indignación, me pongo de pie para decir que Ricardo está limpio. Él era un genial ingeniero, pensador, atleta, amigo, hermano, no se valen esas calumnias de que era un ladrón. Ahora su nombre quedó limpio”.

Al cierre de esta edición
La Procuraduría de Justicia de Guanajuato, en rueda de prensa celebrada el viernes pasado en la capital de ese estado y presidida por el titular de la dependencia Carlos Zamarripa, informó de nuevos avances en las investigaciones con base en testimonios recabados, videograbaciones extraídas de 64 cámaras y un total de 768 horas de grabación en las que se puede observar el trayecto y las circunstancias en que interviene Ricardo.

Según su versión, el joven fue interceptado por elementos de la Fuerzas de Seguridad Pública del estado, debido a una denuncia de que una persona estaba orinando afuera de una casa, pero negó que fuera detenido.

Confirmó que la muerte del estudiante aconteció en la vivienda del callejón Peña Grande donde fue localizado su cuerpo, por una caída de aproximadamente tres metros de altura, pero que se desconocen las causas por las cuales llegó al lugar.

Asimismo la Procuraduría señaló que la investigación continúa en trámite para esclarecer totalmente los hechos y la muerte del joven, sin que se descarte al momento la participación de terceras personas.

Al respecto, el presidente de la FEU Alberto Galarza declaró que esperan a revisar los videos presentados antes de emitir una postura.