El ritmo de la imagen

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El cine y la música mantienen una constante sinergia. Esta relación que se nutre de imágenes, historias y sonidos, resulta determinante para exteriorizar ideas. Desde hace cuatro años, el Festival Internacional de Cine en Guadalajara (FICG), conjuga ambos elementos en la sección Son de cine. En esta ocasión, del 26 hasta el 31 de marzo, con la curaduría de Flavio Cianciarulo (Los Fabulosos Cadillacs), proyectarán una serie de registros audiovisuales que examinan el discurso y la trayectoria de diversas propuestas musicales.
La primera edición de Son de cine tuvo como curador a Joselo Rangel, consecutivamente Manu Chao y Andrea Echeverri participaron en la selección de filmes. From mambo to hip hop, de Henry Chalfant (hasta ahora uno de los mejores trabajos elegidos); Johnny Cash at Folsom Prison, de Bestor Cram; Neil Youg: Don´t be Deneided, de Ben Whalley y Loudquietloud, de Matthew Galkin y Steven Cantor, son algunas de las producciones que se han presentado en esta sección.
Para esta edición, Flavio Cianciarulo, mejor conocido como el “Señor Flavio”, seleccionó trabajos como Out of Time, documental de Joseph Daha que aborda la historia de Mano Negra y que se proyectará el 26 de marzo en el Foro Expo Guadalajara (sede para Son de cine). El músico y productor argentino también ofrecerá un concierto acústico el 28 de marzo, para después dar paso a la proyección del registro La luz del ritmo, un acercamiento a Los Fabulosos Cadillacs.
Son de cine comienza sus actividades con la presentación de Out of Time. Esta producción del año 2005, captura periodos fundamentales en la historia de Mano Negra, sus andanzas musicales por Europa y Latinoamérica, y se constituye como el documento más completo sobre la agrupación encabezada por Manu Chao. El Señor Flavio estará presente en esta proyección.
Todo terreno es una película en la que el grupo argentino Kapanga protagoniza un relato lleno de absurdos y alucinaciones. A manera de comedia, narra las aventuras de seis personajes que buscan triunfar en el mundo de la música. Sus únicas armas para luchar por este deseo son la amistad y su firme convicción. La producción refleja el estilo desenfadado de esta banda que se ha distinguido por mezclar géneros como el rock y el reggae.
Con el pretencioso y kilométrico título Charla y debate sobre el hundimiento del crecimiento, ascenso y descenso de la creación de la creatividad de la deconstrucción y construkxión entre la materia y la antimateria viva y muerta, tú, yo y ellos, todos y nadie, ¡vivan todos, viva vos! y Federik goes to Japan with the fun people, dirigido por Emi Ron y Boom Boom Kid, Son de cine presentará un proyecto musical poco conocido en México. Esta producción del año 2003, se aventura en las vivencias del extinto Fun People, grupo argentino de hardcore y punk que se distinguió por su postura siempre radical.
Joy Division tendrá presencia con la proyección del documental homónimo dirigido por Grant Gee. Referencia indispensable en la historia del rock y prototipo de agrupación underground, Joy Division enfrentó una historia dramática que culminó en un legado musical que ha trascendido el tiempo. En una doble jornada, presentarán la película Control, ópera prima del director Anton Corbijn. El filme es un documento que aborda la vida de Ian Curtis y su relación intrínseca con la banda inglesa.
En recuerdo de Rita Guerrero, Son de cine incluye en su programa el concierto Espiral, un trabajo que captura la esencia de Santa Sabina y que plasma el vigor del grupo, fortaleza que siempre fue encarnada por la cantante de “A la orilla del sol”. El músico Alejandro Otaola estará presente en este in memoriam para una de las pioneras del rock en México. Además, Otaola participará en el FICG con la musicalización del filme El hombre de la cámara, del cineasta Dziga Vértov.
Son de cine cierra su programa con el documental José Cruz a diez metros del infierno, del director Leobardo Jacobo Lechuga. Líder del grupo de culto Real de Catorce, José Cruz enfrenta desde hace varios años una batalla contra la esclerosis múltiple. Para Cruz, la música, en especial el blues, significa un cobijo y una motivación para mantenerse a cierta distancia del averno.