El embrujo de la psicodelia

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La psicodelia tuvo como pioneros a los Byrds y a los Beatles. Algunos afirman que la psicodelia inició en 1964, en un hotel de Manhattan, en una tarde en que Bob Dylan se encontró con Lennon, McCartney, Harrison y Starr, e hizo que éstos tuvieran el primer viaje con drogas de sus vidas. No obstante, un año más tarde, en Los Ángeles, California, los Byrds y los Beatles compartieron un viaje ácido y dieron el origen significativo de una época. Las técnicas de estudio empleadas por estos grupos definieron este género, caracterizado por la intensificación cromática y los sonidos difuminados. 

La psicodelia y su influencia en nuevas agrupaciones continúan. Tame Impala, grupo australiano que utiliza el phasing y el flanding —efectos que crean una nube de sonido envolvente— edita un segundo álbum con el espíritu de la música de finales de los sesenta e inicios de los setenta. La consecuencia es una “aventura exótica” llamada Lonerism. Este disco, lleno de reverberaciones y bases rítmicas primitivas, no es simplemente una continuidad de trabajo —el grupo recurre a las raíces de la psicodelia en su primera grabación— y eso lo demuestra principalmente por la capacidad para efectuar una relectura en su música, y conseguir un puñado de canciones que rompen con el estándar de los grupos de rock actuales.                

Desde la herencia y el embrujo de la psicodelia, Lonerism es un disco que reafirma a Tame Impala como una de las agrupaciones con mayor proyección en la escena del rock, algo que puede comprobarse en sus constantes participaciones en festivales internacionales. “Apocalypse dreams”, “Music to walk home by”, “Keep on lying” y “She just won´t believe me”, constituyen algunas de las canciones que definen el perfil de esta grabación.