El aullido de la ciudad

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La ciudad es un espacio fascinante y temible. En calles y avenidas, en los rincones más olvidados, la ciudad siempre encierra extraordinarias historias de supervivencia. Al cruzar este laberinto —fértil en significados— ocurren de súbito instantes para contemplar, mismos que, a su vez, permiten un respiro. Fue justamente en esos momentos cuando José Manuel Aguilera y Federico Fong concibieron una nueva aventura que se concreta hoy con el nombre de Piedad Ciudad, la reciente producción discográfica de La Barranca.
“Realizar discos es una empresa cultural que nos emociona. De igual manera, para nosotros significa un lance y esta placa no es la excepción”, advierte José Manuel Aguilera, quien nos platicó punto por punto sobre la construcción de este álbum que toma como personaje la metrópoli, en especifico, la Ciudad de México. La grabación representa un giro de ciento ochenta grados en relación a Providencia (anterior disco de La Barranca) que es un trabajo más dulce y acústico, señala Aguilera. El ex Sangre Asteka agrega que en Piedad Ciudad la sonoridad es más eléctrica y potente, en trayectoria directa a las bases del rock.
Si bien la ciudad es el hilo conductor en este disco, no se trata de una producción que pueda considerarse íntegramente conceptual, aclara el músico y compositor. “En algunas canciones la urbe sólo está como telón de fondo, así que el motivo es reconocer nuestro entorno y hacer una referencia explícita. José Manuel Aguilera comenta que no se trata de efectuar crónicas urbanas. “La Barranca posee una forma muy específica de expresarse, en instantes puede ser tangencial, aunque como compositor, cada vez trato de ser más claro y concreto en mis letras”. Los temas de este álbum parten de la experiencia y visión personal, aunque el músico desea que las personas de cualquier ciudad puedan acogerlos e identificarse con ellos, y a su vez, darles un contexto propio.

Construcción musical
La arquitectura musical en Piedad Ciudad incorpora certeros bajos y poderosas guitarras eléctricas de las cuales se desprenden solos y riffs. En su edificación puede apreciarse la influencia de agrupaciones como Led Zeppelin, algo que el mismo José Manuel Aguilera admite con satisfacción. Un punto decisivo para lograr esa contundencia en las canciones fue la colaboración directa entre él y Federico Fong. “A diferencia del disco anterior, en esta ocasión logramos una comunicación más cercana, como en las primeras grabaciones de La Barranca, algo que se interrumpió cuando Fong se fue a vivir a Nueva York”.
A través de década y media de existencia, La Barranca ha logrado producciones fundamentales para el rock en México, entre ellas El Fuego de la Noche, Tempestad y El Fluir. Además, el grupo se ha distinguido por incorporar diversos músicos en su formación. Para algunos críticos, lo anterior es sinónimo de inestabilidad en su interior, lo cierto es que cada uno ha conseguido aportar su sello propio en las diferentes etapas. En Piedad Ciudad participan viejos conocidos de Aguilera y Fong, entre ellos Alfonso André, Jorge “Cox” Gaitán y Steven Brown. También se unen el guitarrista Adolfo Romero y, el baterista Iván Solís.
Respecto al resultado final de las canciones, José Manuel Aguilera manifiesta su aprobación por “La lengua del alma”, primer sencillo del disco. También refiere: “Me agradan ‘En el fondo de tus sueños’, ‘Posiblemente imposible’ y ‘Sombras chinas’, a este último tema lo califica como una anomalía”. “Nunca habíamos hecho algo así, la canción no contiene guitarras y sí una mezcla de electrónica con arreglos de cuerdas”. En síntesis, Piedad Ciudad se compone de doce temas trabajados exhaustivamente por estos destacados músicos, en los cuales se aprecia el caos y el aullido de la ciudad. No obstante, en las composiciones siempre está latente la búsqueda de la belleza.