De becarios a doctores

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A Miriam Lizbeth Ambriz Aguilar el Programa Delfín le cambió la vida. Tres veces vivió esta experiencia. Como alumna de la carrera de historia del CUCSH, le tocó estar en el Colegio de Michoacán con el doctor Gustavo López Castro y en el Colegio de México.

“Para mí ha sido una experiencia insólita en mi vida profesional. Ofrece estar y aprender con reconocidos investigadores de toda la república mexicana. Crecemos profesional y emocionalmente. Estando cara a cara con los investigadores de otras universidades te das cuenta que la UdeG es reconocida a nivel nacional e internacional por todos los investigadores y eso fue importante saberlo. Por eso pongo énfasis en el nivel educativo de los profesores y que en la UdeG proyectos de investigación son punta de lanza”, afirmó.

Ambriz Aguilar, gracias a esa experiencia, logró ganar el primer lugar estatal con una tesis sobre migrantes indígenas en Guadalajara, dirigida por la doctora Patricia Arias. Actualmente es académica del Centro Universitario del Norte y estudia un doctorado. “Si pudiera retroceder en el tiempo lo haría en uno de esos momentos de la estancia de investigación. Es maravilloso”.

Fátima Maciel Carrillo actualmente es investigadora del Centro Universitario de la Costa. Gracias al programa Delfín logró interactuar con investigadores de la talla de Francisco Javier Ocampo Torres y Noel Carbajal Pérez, en instituciones como el Centro de Investigación Científica y de Educación Superior de Ensenada, y en el Instituto de Ciencias del Mar en Mazatlán.

“Me sirvió mucho la participación en tres veranos de investigación científica. Yo estudié Física y los primeros años de la carrera no sabía a dónde iba a trabajar y me frustraba, pero conocí investigadores que les iba muy bien, que iban a congresos y viajaban a todo el mundo presentado proyectos. Me motivó mucho toda su productividad académica”.

Luego de estudiar un posgrado en Oceanografía Física, Maciel Carrillo tiene ya ocho años recibiendo a estudiantes en las estancias del Programa Delfín, a quienes orienta. Estos jóvenes también se dicen emocionados de venir a la UdeG.

“Les compartimos la forma de trabajar, identificamos cuáles son las ventajas y desventajas a la hora de realizar sus proyectos y  las técnicas que nos han funcionado, por ello la importancia de conocer a la gente e intercambiar experiencias. Es gratificante estar ahora del otro lado recibiendo jóvenes para orientarlos en nuestra amada UdeG. Todos los chicos que tengan oportunidad que lo intenten. Vale la pena hacerlo”.